EFEOrlando (EEUU)

El módulo no tripulado israelí "Bereshit" fue lanzado hoy con éxito al espacio por un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX desde Cabo Cañaveral (Florida) para cumplir una histórica misión a la Luna, en cuya superficie se posará el 11 de abril si todo sale como está programado.

A la hora prevista, las 20.45 hora local (01.45 GMT del viernes), el Falcon 9 despegó con "Bereshit", un módulo que pesa 585 kilos, mide unos 1,5 metros y ha costado 100 millones de dólares (88,1 millones de euros), el satélite indonesio Nusantara Satu y un laboratorio de investigación de la Fuerza Aérea de EE.UU.

Una vez que fue puesto en una órbita geoestacionaria por el Falcon 9, el "Bereshit" (Génesis, en hebreo) viajará alrededor de la Tierra durante siete semanas hasta alcanzar la velocidad necesaria para su encuentro con el satélite.

Esta es la primera misión privada a la Luna y el primer viaje espacial de la historia sufragado enteramente por donaciones y dedicado a fines educativos.

SpaceIL, una entidad privada y sin fines de lucro que junto al grupo estatal Industria Aeroespacial de Israel (IAI) está a cargo del proyecto, que comenzó como una idea para un concurso de la empresa tecnológica Google, luego cancelado.

"Lo que hace esta misión única es que Israel es un país pequeño, tan pequeño como Nueva Jersey y es la primera vez que un país tan pequeño busca alcanzar la Luna y aterrizar seguros", dijo Yigal Harel, cabeza del Programa Espacial de SpaceIL.

"También somos la primera misión lunar en utilizar lanzamientos comerciales", abundó Harel la víspera del lanzamiento durante una rueda de prensa ofrecida en Orlando (centro de Florida).

Harel también enfatizó el interés de todos los que están detrás de esta misión en que los niños de Israel y de todo el mundo se "entusiasmen" con los programas espaciales.

A quien ya ha entusiasmado el proyecto es al astronauta retirado estadounidense Buzz Aldrin, el segundo ser humano en pisar la Luna, en 1969.

"Si la misión de SpaceIL es exitosa, Israel se transformará en el cuarto país del mundo en llevar un artefacto a la Luna. Buena suerte 'Bereshit'", escribió en Twitter. Los otros tres países son EE.UU., la URSS (hoy Rusia) y China.

Harel explicó que, una vez en la superficie lunar, "Bereshit" medirá el campo magnético del satélite y enviará de manera simultánea imágenes y vídeos.

Con un presupuesto de tan solo 100 millones de dólares, proveniente íntegramente de donaciones privadas, la misión es la más barata del mundo, dijo Sylvan Adams, un multimillonario canadiense que donó cinco millones (4,4 millones de euros) para este proyecto.

Uno de objetivos es continuar demostrando la "capacidad innovadora, el talento y la creatividad" de los israelíes para hacer proyectos que "cuestan miles de millones de dólares" con un bajo presupuesto, dijo Adams.

"El pequeño, pequeño Israel está a punto de convertirse en la cuarta nación del mundo en realizar un aterrizaje lunar y esto es algo extraordinario", agregó el filántropo canadiense.

"Bereshit" está equipado con cámaras, sensores magnéticos y transmisores que enviarán la información a la Tierra.

Pero además lleva una cápsula del tiempo con archivos digitales del tamaño de una moneda, del Pentateuco, el nombre de los primeros cinco libros de la Biblia, dibujos hechos por escolares israelíes, una copia del himno nacional y una bandera de Israel, dijo Yonatan Winetraub, ingeniero eléctrico y uno de los fundadores de SpaceIL.

También lleva fotos, canciones y literatura de Israel.

SpaceIL fue la única empresa israelí en participar en el concurso de Google Lunar XPRIZE Competition, que fue convocado en 2015 con un premio de 30 millones de dólares (26,4 millones de euros) y proponía llevar a la luna un vehículo espacial no pilotado por humanos con iniciativa privada.

Google decidió cancelar el concurso en marzo de 2018, pero SpaceIL junto con la IAI continuaron con el proyecto tras reunir los cien millones de dólares necesarios.

La cápsula llegará a la Luna para quedarse.

Sus creadores dicen que probablemente sus sistemas no soporten los 150 grados centígrados de temperatura ambiente del día de su alunizaje pero, cuando llegue la noche, tras dos semanas, y las temperaturas bajen a menos 130 grados, tal vez vuelvan a funcionar.

El que sí regresó a la tierra es el cohete Falcon 9, pues es parcialmente reutilizable. El cohete se posó sobre una plataforma en el océano Atlántico tras cumplir con su parte en el proyecto israelí.