EFEVarsovia

Cerca de 340.000 inmigrantes llegaron a la Unión Europea (UE) en los siete primeros meses de este año, lo que supone casi el triple que en el mismo periodo de 2014, según datos de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), que sigue sin contar con medios materiales suficientes para afrontar esta situación.

La migración masiva hacia Europa está siendo especialmente intensa durante los meses de verano, y sólo el pasado julio se registraron más inmigrantes (107.500) que en todo 2013, explicó a Efe el director adjunto de Frontex, Gil Arias.

"Nuestra experiencia es que hasta finales de septiembre se mantendrá esta tendencia, y luego comenzará a bajar", señaló Arias, quien reconoce que la situación es especialmente "dramática" en las islas griegas debido a su cercanía con Turquía, país de paso para la población siria que huye de la guerra.

"Al aumento en los flujos se suma la crisis económica que vive Grecia, donde no se dispone de medios suficientes" para hacer frente a esta ola migratoria, añadió el director de Frontex.

También la propia agencia europea sufre escasez de medios, como recuerda Gil Arias, y sigue a la espera de que los Estados miembros de la UE le cedan más aviones y barcos para poder reforzar sus operaciones de vigilancia de fronteras.

"A pesar de que disponemos de presupuesto para pagarlo, los países no nos ceden los medios necesarios, por lo que hemos recurrido a la Comisión Europea para que interceda y solicite a los Estados esos medios materiales que nos son tan necesarios", señaló Arias.

Frontex paga por el uso de los barcos y aviones que los países ceden, como si fuese un alquiler, y también costea el personal (por ejemplo guardia civil) que los opera, aunque los Estados miembros no tienen la obligación de ceder su equipamiento.

Esta situación ha hecho que la agencia europea tenga que recurrir a servicios privados de aviación para patrullar, y en los próximos días Frontex firmará un contrato marco con cuatro empresas privadas que facilitarán aviones de vigilancia.

Aunque se triplicó el número de inmigrantes que llegaron a Europa, no se incrementa el de expulsiones.

En 2014 los países europeos decidieron 252.000 expulsiones, en su inmensa mayoría de residentes ilegales, no de recién llegados, aunque sólo se ejecutaron el 64%, según datos de Frontex.

La cifra es inferior a 2012, cuando se ordenaron casi 270.000 expulsiones, y ligeramente superior a 2013 (224.000 decisiones) y 2011 (231.000).