EFEBerlín

El papa Francisco reprocha al cardenal de Colonia, Rainer Maria Woelki, "graves errores" de comunicación en relación con los casos de abusos a menores cometidos en su archidiócesis, pero rechaza su renuncia, tras finalizarse una investigación de una comisión apostólica sobre este caso.

La conferencia episcopal alemana comunicó la decisión papal, en una carta que publicó en su sitio en internet, tras finalizarse los trabajos de una comisión apostólica que se desplazó a Colonia en junio para analizar la "compleja situación pastoral" en relación con los abusos contra menores revelados en esa archidiócesis.

El papa acepta la petición del cardenal Woelki de tomarse "un tiempo" desde mediados del próximo octubre y revela en la carta que tuvo una "larga conversación" con el prelado la semana pasada.

Francisco exonera al cardenal de haber incumplido las normas sobre esos casos pero constata que el trabajo de la comisión ha permitido comprobar que los errores cometidos condujeron a "una crisis de confianza" que ha afectado "a muchos creyentes".

El pontífice indica que tras el trabajo de la comisión apostólica considera que se puede determinar que Woelki y Dominikus Schwaderlapp, obispo auxiliar de Colonia, fueron responsables de "faltas aisladas" en relación con los casos analizados.

Sin embargo, el papa decide que ninguno de los dos tuvieron "intención" de ocultar abusos o de ignorar a los afectados.

El envío de la comisión apostólica se produjo después de que el cardenal Woelki admitiera el pasado marzo que en su archidiócesis se produjo un "encubrimiento sistémico" de casos de abusos a menores, tras conocerse un informe que analizó decenas de ellos entre 1975 y 2018.

La comisión estuvo integrada por el cardenal arzobispo de Estocolmo, Anders Arborelius, y el obispo de Rotterdam y presidente de la conferencia episcopal holandesa, Johannes von den Hende.

Woelki había admitido que en la administración de la archidiócesis hubo "caos" y un "sistema de silencio, secreto y descontrol".

Este reconocimiento siguió a la difusión de un informe encargado a un despacho de abogados de Colonia en el que se estableció que altos jerarcas de la Iglesia católica supieron de casos de abusos sexuales a menores pero incumplieron con su deber de reportarlos y actuar.

El informe exoneró a Woelki, arzobispo de Colonia desde 2014, y el análisis confirmó la existencia de 314 casos de abusos a menores e identificó a 202 presuntos autores de ellos.