EFEOviedo

El infatigable trabajo y espíritu de sacrificio de los sanitarios españoles frente a la pandemia del nuevo coronavirus, que ha sido objeto del aplauso unánime y puntual cada día de millones de ciudadanos desde las ventanas de sus casas durante las semanas de confinamiento, ha sido merecedor del Premio Princesa de la Concordia 2020.

Los profesionales de la medicina, la enfermería, los auxiliares y el resto del personal sanitario se han convertido en héroes y en un símbolo de lucha contra la mayor pandemia global que ha asolado a la humanidad en el último siglo y que se ha cobrado las vidas de más de 27.000 personas en España y de alrededor de 380.000 en todo el mundo.

El fallo del premio, dado a conocer este miércoles, destaca que el colectivo ha desempeñado su trabajo en los principales focos de lucha contra la enfermedad, ha estado sometido a "graves riesgos" y ha tenido que hacer frente a "costes personales".

El jurado también subraya que el trabajo de estas personas ha supuesto incluso "la pérdida de la propia vida", dado que desde el inicio de la crisis han fallecido 63 sanitarios.

El colectivo ha agradecido que se haya reconocido su lucha y ha expresado su "gran satisfacción" por un reconocimiento que supone "el mejor broche final a todos los aplausos que han dedicado los ciudadanos a los sanitarios en esta crisis", en palabras del presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Serafín Romero.

Por su parte, el Consejo Internacional de Enfermería (ICN), que agrupa a federaciones profesionales de todo el mundo, ha manifestado su esperanza de que este reconocimiento se traduzca en una mayor inversión en el sector.

La COVID-19, surgida en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019, ha castigado con dureza a España, lo que ha obligado a sus sanitarios a redoblar esfuerzos en largas jornadas de trabajo sin contar, en ocasiones, con los medios materiales adecuados, según quejas de organizaciones profesionales y sindicales del sector.

Por ello, los ciudadanos, que cada día durante el confinamiento han salido a aplaudir a las 20:00 horas desde sus ventanas para agradecerles su infatigable labor, tienen una deuda pendiente de saldar con estos sanitarios que, en parte, se ha visto recompensada con el galardón concedido este miércoles por la Fundación Princesa de Asturias.

Cuando no había manos para atender a todos los pacientes que se apostaban en los pasillos de los hospitales en los momentos más duros de la pandemia, estos facultativos fueron más allá y ejercieron de familiares de los enfermos, dado el aislamiento impuesto en los hospitales.

También acompañaron a muchas personas en sus últimas horas de vida y, por responsabilidad, numerosos profesionales se aislaron de forma voluntaria por el temor de contagiar a los suyos.

El esfuerzo desempeñado por los sanitarios españoles contra la COVID-19 ha permitido atender un número de casos de pacientes infectados y víctimas mortales muy elevado.

Esa responsabilidad ha puesto en riesgo su propia salud personal, hasta el punto de ser el colectivo más afectado por la pandemia en nuestro país, alcanzando los más de 50.000 infectados y más de 60 fallecidos, según datos facilitados por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Desde los centros de atención primaria hasta los grandes complejos hospitalarios públicos y privados, este grupo se ha situado en la vanguardia de un combate que aún continúa y en el que están implicadas de forma directa otras organizaciones y empresas, además del Ejército y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que han velado por el cumplimiento del estado de alarma decretado a mediados de marzo.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alabado la labor de los sanitarios españoles a través de su director para Europa, el alemán Hans Klugge, que manifestó, sobre la situación de España, sentirse “profundamente impresionado por el heroísmo de los trabajadores en primera línea”.