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El pleno del Senado ha aprobado hoy poner fin el próximo 30 de junio a la preferencia del apellido paterno cuando no haya acuerdo entre los progenitores, "con el fin de avanzar en la igualdad de género", como establece la Ley del Registro Civil de 2011.

Los portavoces de todos los grupos parlamentarios -Popular, Socialista, Unidos Podemos, ERC, Vasco y Mixto- han consensuado esta enmienda que han incluido en la proposición de ley de modificación de la Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2015 y que afecta a la del Registro Civil.

Tras recibir el visto bueno del Senado, esta cuestión tendrá que ser refrendada por el pleno del Congreso, donde previsiblemente también contará con el apoyo de todos los grupos.

En su intervención, la senadora del PP Severa González ha explicado que todos los grupos han apoyado "una excepción muy concreta" a la prórroga de un año para la completa entrada en vigor de la Ley del Registro Civil.

González ha precisado que, "atendiendo a una clara demanda social", la excepción afecta a los artículos 49.2 que hace referencia a la posibilidad de que los padres puedan alterar el orden de los apellidos de su recién nacido y el artículo 53 que regula el cambio de apellidos por declaración de voluntad.

Estos dos artículos entrarán en vigor el 30 de junio de 2017 y no tendrán que esperar al año 2018.

El socialista Nemesio de Lara ha lamentado las diferentes dilaciones que ha sufrido la Ley del Registro Civil de 2011, que tendría que haber entrado en vigor en 2014 y que en 2017 sigue sin permitir el acceso electrónico a cualquier ciudadano al nuevo Registro Civil.

"En seis años, el Gobierno se ha manifestado incapaz de cumplir con lo que debería haber asumido en los tres primeros años. Estamos ante una negligencia absoluta", ha afirmado Nemesio de Lara, quien ha subrayado la importancia de modernizar el Registro Civil, que está en "una situación decimonónica".

Desde Unidos Podemos, Miren Gorrochategui ha mostrado su satisfacción por el acuerdo de todos los grupos para "eliminar el sexismo en la atribución del orden de los apellidos a los recién nacidos".

Jordi Martí, de ERC, ha opinado que la reforma del Registro Civil debería haberse tratado con más profundidad en la Comisión de Justicia, aunque se ha mostrado de acuerdo con los dos artículos que van a entrar en vigor el 30 de junio de 2017 y ha asegurado que "si Cataluña fuera una república independiente con un Estado propio, esto ya lo habríamos hecho".

A partir del 30 de junio, según establece el artículo 49.2 de la Ley de 2011, en caso de desacuerdo o cuando no se hayan hecho constar los apellidos en la solicitud de inscripción, el Encargado del Registro Civil requerirá a los progenitores, o a quienes ostenten la representación legal del menor, para que en el plazo máximo de tres días comuniquen el orden de apellidos.

Transcurrido dicho plazo sin comunicación expresa, el Encargado acordará el orden de los apellidos atendiendo al interés superior del menor.

El director general de Registros y Notariado, Francisco Javier Gómez Gálligo, ha adelantado que próximamente dictará instrucciones, fijando criterios, para que los encargados puedan tomar una decisión "atendiendo al interés superior del menor".

Entre los criterios que se aplicarán se baraja que prevalezca como primer apellido "el que fonéticamente suene mejor o el que sea menos frecuente y más original".

También se contempla "rechazar que vayan en primer lugar los malsonantes o que tengan connotaciones negativas o puedan estigmatizar al menor".

Pero, en la Dirección General se estudia la posibilidad de que "si los dos apellidos, el de la madre y el del padre, se consideran igual de buenos, de sonoros e igual de utilizados, se haga por sorteo".