EFEViena

El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, pidió hoy que la política migratoria de la Unión Europea (UE) esté dominada por valores como la dignidad y la democracia, a la vez que aseguró que cerrar las fronteras sólo sirve para retrasar la búsqueda de soluciones.

"Creo que lo que tiene triunfar son los principios de Bruselas, o sea, los principios de sus tratados fundacionales, valores como la dignidad, la democracia", aseguró el ministro, que participa hoy en Viena en una conferencia sobre migración.

En el encuentro, organizado por la presidencia austríaca de turno de la UE, toman parte tanto altos cargo de países de la Unión como naciones africanas que son punto de origen o tránsito de migrantes hacia Europa, como Marruecos, Libia, Chad o Nigeria.

"Cuando he estado en esos países, ellos saben que Europa no puede soportar los flujos migratorios que están allí, o que se prevén en estos tiempos. Ellos no quieren descapitalizarse humanamente. Ellos son conscientes de que la juventud es el futuro de sus países", señaló Grande-Marlaska en declaraciones a los medios.

El titular de Interior indicó que, al mismo tiempo que África necesita ayuda al desarrollo de parte de Europa, los países europeos necesitan una inmigración "ordenada y legal" debido a su "déficit poblacional".

"Creo que se toma conocimiento de que la cooperación con los países de origen y de tránsito es imprescindible para realizar una política migratoria", explicó.

"Al final, todos somos sabedores y conocedores de que cerrar fronteras no es, en modo alguno, la solución; sólo puede retrasar el tener que afrontarla", indicó.

Grande-Marlaska se refirió a los planes de ampliar con 10.000 agentes más el despliegue de Frontex, la agencia europea de protección de fronteras, asegurando que eso puede servir para vigilar los bordes terrestres pero no para el mar.

Indicó que en el mar lo que se hace es salvamento de quienes tratan de llegar a las costas europeas y que hablar de fronteras marítimas es como "poner puertas al campo".

En ese sentido reconoció que las ONG hacen una labor muy importante en todos los ámbitos, pero opinó que en materia de salvamento deben ser los Estados los que actúen.

También pidió desvincular las labores de salvamento de las políticas migratorias, y recordó que los Estados tienen la obligación de rescatar cuando hay vidas en peligro incluso fuera de sus zonas marítimas, si no hay terceros países que puedan hacerlo.

Respecto a las críticas vertidas la semana pasada por el Consejo de Europa sobre las devoluciones en caliente en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla en el norte de Africa, Marlaska aseguró que en España "se respetan los derechos y las libertades fundamentales de una forma absoluta" y calificó esas críticas como "discrepancias" sobre la interpretación de normas.

Insistió en esperar a que la gran sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos resuelva en próximo 26 de septiembre el recurso interpuesto por España contra la condena de esta corte por esas devoluciones.

El ministro aseguró que una vez que esa corte se pronuncie, España adaptará la legislación y tendrán en cuenta las pautas que establezca el Tribunal.