EFESídney (Australia)

Un tribunal australiano condenó hoy al exdecano anglicano Graeme Lawrence, otrora una de las figuras más influyentes de esa iglesia en el país, a ocho años de prisión por violar a un menor de 15 años en 1991.

El exjerarca de 77 años, que en julio fue hallado culpable de asalto sexual agravado y asalto indecente agravado, permanecerá encarcelado hasta al menos abril de 2024, cuando podrá solicitar libertad condicional, según el fallo del juez Tim Gartelmann obtenido por Efe.

Lawrence, decano de la iglesia anglicana de la ciudad de Newcastle entre 1984 y 2008, sedujo a su víctima y la llevó hasta su residencia privada, contigua a la Catedral Christ Church, tras un concierto de la orquesta juvenil.

Tras enseñar a su víctima fotos de menores desnudos, el exdecano lo desnudó y le obligó a posarse sobre sus manos y rodillas, y después de tocarle los genitales lo penetró analmente, según el fallo.

Según el magistrado, Lawrence "abusó de su posición de confianza como líder de la iglesia para cometer estos delitos", y también "abusó de la confianza de la víctima al invitarle con pretextos para realizar una actividad sexual con él y nuevamente cuando disuadió a la víctima para que no le denunciara".

El juez indicó que Lawrence dijo a la víctima cuando huía: "no te molestes en decírselo a nadie. Eres solo un niño y yo, el decano. Nadie te creerá".

La víctima, Ben Giggins, quien decidió levantar la orden de supresión a su identidad que se aplica a todas las víctimas de abusos sexuales, no habló de la violación hasta años después cuando le contó lo sucedido a su esposa en 2016.

"(La violación) no se ha olvidado, sino que se ha cerrado un capítulo y ahora podemos (él y su familia) seguir adelante", dijo Giggins a la prensa a la salida del tribunal.

Lawrence, quien fue despojado de la Orden de Australia que recibió en 1998 por sus servicios en Newcastle y apartado de la Iglesia anglicana en 2012, fue detenido hace tres años por la Policía después de que el caso fuera referido por la Comisión Real que investigó los abusos sexuales a menores en Australia.

El exdecano es el segundo más alto cargo religioso condenado por pederastia en Australia después del cardenal George Pell.

El extesorero del Vaticano fue condenado en marzo a seis años de prisión por cinco cargos de abusos sexuales a menores, incluido uno por penetración oral, cometidos contra dos chicos del coro de la catedral de St Patrick', en Melbourne, los años 1996 y 1997.

Los abusos sexuales a menores en el seno de la iglesia anglicana están recogidos en el Caso 42 de la Comisión Real, que presentó su informe final en diciembre de 2017 con más de 400 recomendaciones ante unos hechos que calificó como una "tragedia nacional". EFE

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