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"La educación española no ha sabido compensar la desigualdad", asegura el experto en innovación educativa Fernando Trujillo, quien opina que se trata de una "lacra que impide la inclusión" y ocurre sistemáticamente en los barrios "más duros" de todas las ciudades españolas.

Ello no es achacable en su totalidad al profesorado sostiene en una entrevista con EFE este maestro por vocación que asiste en Madrid al Encuentro "Acción Magistral 2019", en el que expertos en innovación educativa compartirán desde este viernes experiencias sobre su trabajo en pro de una escuela más creativa y que genere impacto social.

Una cita promovida por la Fundación de Ayuda contra Drogadicción (FAD) y el BBVA, en el que la ministra de Educación, Isabel Celaá, entregará este sábado los galardones a los 23 proyectos educativos más innovadores en las aulas.

Fernando Trujillo, Premio de la Universidad de Granada a la Comunicación e Innovación en Medios Digitales, ha criticado que el sistema educativo "no ha querido o no ha podido dotarse de las herramientas para la inclusión", y ha denunciado la situación de un centro del "barrio más duro de Algeciras" en el que comenzó un curso con solo 21 de los 61 profesores de la plantilla.

"¿Como sacamos de la marginalidad a los alumnos?, "¿Cómo hacemos que funcione el ascensor social", se ha lamentado el también profesor de la Universidad de Granada, para quien es "imposible" hacer "proyecto educativo" cuando solo un tercio de "60 profes son estables y los otros dos interinos, muy buenos profesionales pero sin permanencia en el centro para definir un horizonte de trabajo".

El profesor, especialista en el uso educativo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TI), participará en las jornadas de Acción Magistral en un taller sobre el aprendizaje en el marco de grandes ecosistemas.

Porque ha asegurado que "ya no tiene sentido creer que dentro de un aula se puede aprender todo", algo que, ha recordado, ya promovió la Institución Libre de Enseñanza en los años 30 cuando habló de "romper los muros".

Ha defendido asimismo "la educación en el entorno, con la ayuda del taller, del campo o del teatro" y la variedad metodológica: "No enseñar siempre igual en todas las materias y en todos los centros".

A su juicio, el sistema educativo español es muy heterogéneo por lo que considera necesario establecer un "consenso básico" sobre el criterio educativo.

En este sentido recuerda que, además de 18 sistemas autonómicos, que cada centro articula a su manera cada, dentro de cada escuela y "no se trabaja de forma colegiada y hay hasta diferencias de profe a profe".

El especialista en competencias básicas también ha cuestionado que los responsables políticos confundan la evaluación con la calificación, porque este sistema "ha traído muchos problemas" y "nos ha llevado a decir a decenas de niños que no estudien, que se vayan a FP o que hagan cosas más físicas",

Considera que evaluar "es un proceso absolutamente natural y necesario para ver cómo se produce el aprendizaje e intervenir si hay algún problema", mientras que define calificar como "una obligación y una imposición que tenemos por transparencia".

"Supone reducir un proceso complejo, rico, largo y maravilloso de aprendizaje para poder contárselo a la familia y al aprendiz de una manera rápida", ha explicado y lo ha tildado de "simplificación hasta el absurdo en muchas ocasiones".

Por ello apuesta por trabajar con prácticas innovadoras, como las que aplican en los 23 centros escolares de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cataluña, Castilla y León, Castilla La Mancha, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, y Murcia, que serán premiados "por su Acción Magistral" durante el pasado curso.

Los galardones estarán dirigidos a proyectos diseñados por centros, alumnos docentes y APAS.

Olivia Alonso