EFEÁmsterdam

Al menos 76 familiares de víctimas del MH17, el avión malasio derribado en 2014 en el este de Ucrania, quieren declarar ante el tribunal holandés que juzga a tres rusos y un ucraniano, mientras que un equipo de la defensa trató de retrasar el juicio este lunes, alegando no haber podido viajar a Moscú para hablar con su cliente.

En una nueva sesión en el único caso penal celebrado hasta ahora por el derribo del MH17, el abogado Peter Langstraat -que representa a los familiares- explicó que hay 76 allegados de las víctimas que han indicado que quieren hacer uso de su derecho a hablar ante la Justicia, de ellos, 66 quieren hacerlo de forma presencial en el tribunal y otros 10 desde otros lugares.

Al menos 127 familiares entregarán una declaración por escrito al juzgado, y varios otros quieren grabar un mensaje de vídeo cuanto antes debido al deterioro de su estado de salud, que les hace temer que no puedan declarar personalmente en el futuro, puesto que esto no ocurriría hasta 2021.

Los abogados de las víctimas y los fiscales pidieron a los jueces otorgar media hora a cada familiar y escuchar a 10 personas por día durante dos semanas consecutivas.

Además, unos 316 familiares quieren una indemnización por los daños causados tras el derribo, aunque "la importancia de este proceso para las familias va mucho más allá de la simple compensación, puesto que no recuperarán a sus seres queridos con ello y se trata principalmente de identificar quién fue el responsable de la muerte de sus allegados", subrayó la abogada Arlette Schijns.

Legalmente, este tipo de indemnizaciones deben ser atendidas de acuerdo con la legislación ucraniana, porque el avión fue derribado sobre ese territorio, lo que supone una complicación añadida para este proceso judicial, aunque Schijns especificó que el tribunal podría recibir el asesoramiento de expertos del Instituto de Derecho Internacional Privado y Extranjero (IJI), de La Haya, que podrían emitir una opinión el próximo julio.

Si las reclamaciones por daños son tramitadas por un tribunal penal, el Estado podría asumir la responsabilidad del pago de la indemnización y adelantar el monto del daño a los afectados.

LOS ACUSADOS, AUSENTES

Los rusos Igor "Strelkov" Girkin, Serguéi Dubinsky y Oleg Pulátov, junto al ucraniano Leonid Kharchenko, están siendo juzgados por el tribunal de alta seguridad de Schiphol por su presunta participación en el transporte y suministro del sistema de misiles tierra-aire Buk, de fabricación rusa, que disparó contra el avión malasio en la zona este de Ucrania el 17 de julio de 2014, cuando iba de Ámsterdam a Kuala Lumpur.

Están acusados de "asesinato" de las 298 personas que iban ese fatídico día a bordo del MH17, según la Justicia holandesa, que considera que los cuatro sospechosos desempeñaron un papel relevante en el mando de los separatistas prorrusos ucranianos y en el transporte del misil.

Ninguno de los acusados ha estado presente ni un solo día desde que comenzara el juicio el pasado marzo, y solo uno de ellos, Pulátov, reconoce la legitimidad de esta Corte para juzgar la tragedia del MH17, aunque solo lo ha hecho asignando su defensa a un equipo de dos abogados holandeses, con los que todavía no se ha reunido.

Según quedó claro este lunes, los letrados de Pulátov tienen planeado viajar en los próximos días a Moscú, después de que -aseguran- su vuelo haya sido cancelado en varias ocasiones por las restricciones de viaje impuestas debido al coronavirus, e informaron de que, en principio, su cliente no tiene intención de viajar a Holanda para asistir al juicio.

Los abogados lamentaron no haber podido tampoco debatir la estrategia de defensa con Pulátov por videconferencia porque esa "opción no es lo suficientemente segura" y subrayan haber "reservado varios vuelos durante las últimas semanas, que siempre fueron cancelados, pero ahora parece que se podrá hacer el viaje" a Rusia, según la letrada Sabine ten Doesschate.

En una reacción irónica y tensa, el fiscal Ward Ferdinandusse se ofreció a "ayudar" a los abogados de Pulátov a reservar un vuelo a Rusia porque "es posible volar" a ese país desde varias ciudades europeas "sin ningún problema" y les pidió no seguir retrasando este proceso judicial.

El hecho de que estos abogados vayan a Rusia para hablar con su cliente puede ser de gran importancia para este juicio porque se espera que Pulátov les explique con más detalles cuál fue su papel en la zona separatista del este de Ucrania el día que el avión fue derribado.

Aunque el equipo de investigadores internacional (JIT, por sus siglas en inglés) ya explicó que Pulátov pertenecía al servicio de inteligencia de los separatistas ucranianos, es un exoficial del Ejército ruso y estuvo involucrado en el proceso y vigilancia del transporte del BUK en la zona este de Ucrania.

Los jueces ya aceptaron la petición del equipo de Pulátov para investigar escenarios alternativos a lo ocurrido, como las teorías de un disparo por error o de un accidente, porque consideran que la Fiscalía está "tratando de demostrar a cualquier precio" que el vuelo MH17 fue derribado por un misil proporcionado por Moscú a los rebeldes prorrusos.

El juicio, aún en su fase preliminar, continuará el 28 de septiembre, después de reanudarse este lunes tras varias semanas de descanso.

Imane Rachidi