EFEA Coruña

La formación en aptitudes y comportamientos, y en ser conscientes de las eventualidades y riesgos que pueden terminar en un accidente, es decir, la educación vial, es "importantísima" para frenar la siniestralidad en las carreteras españolas, más allá de saber las normas de tráfico.

Así lo asegura a Efe el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez, ante la celebración en A Coruña de la Semana Internacional de la Formación Vial, del 19 al 25 de noviembre, que abordará los principales retos de la futura movilidad segura y sostenible con las novedades en la formación presencial que quiere implementar la Dirección General de Tráfico (DGT) y la importancia de la digitalización en esta enseñanza.

Pese al auge de las nuevas tecnologías y al espacio que tendrán en la formación vial, por la incorporación en los vehículos de sistemas de ayuda en carretera, Báez advierte de que "de nada vale tener coches inteligentes sin conductores preparados".

"Actitudes, aptitudes y los peligros al volante, eso es lo que tenemos que enseñarles o no darles el carné de conducir a quienes no estén preparados", apostilla el presidente de CNAE, que cree que "habría que ser más estrictos" con las personas que cometen determinadas infracciones.

Utilizar el móvil o wasapear mientras se conduce, no llevar puesto el cinturón de seguridad o consumir alcohol y drogas son algunas de las que ha citado.

Báez anima a reflexionar, a propósito de estas jornadas, sobre el papel de la formación vial en una movilidad segura y sostenible: "Sin una buena preparación de los aspirantes a conductores no es posible el objetivo de la visión cero, la completa erradicación de los siniestros viales".

Para lograrlo, apuesta por un esfuerzo conjunto de las autoridades y de la sociedad civil con el fin de mejorar "ahora o nunca" la formación vial en España, que considera la única estrategia que no se ha desarrollado con buenos resultados para luchar contra la siniestralidad.

Ejemplo de ello ha expuesto el de Alemania y Estados Unidos, ambos países con excelentes carreteras y vehículos, pero en los que se da una diferencia: La tasa anual de fallecidos en un siniestro vial por cada millón de habitantes es de 40 en Alemania y de 140, en Estados Unidos.

Según Báez, esta diferencia se debe a que "en Alemania el aprendizaje de la conducción está regulado y es presencial, y en Estados Unidos, no".

En el caso de España, sostiene que la formación es "buena" y el nivel de examen también, con unos datos "aceptables" de siniestralidad, teniendo en cuenta, añade, que los países que superan a España en este campo no tienen un tráfico tan importante de motocicletas o las carreteras se cortan por malas condiciones meteorológicas, mientras que en España "las usamos todo el año".

"Nuestro país está bastante bien situado en torno a la siniestralidad con respecto a nuestros vecinos", constata el presidente de la CNAE, quien sin embargo asegura que "no podemos quedarnos contentos y hay que bajar de los 1.700 fallecidos".

En cuanto a Galicia, ha recordado que registra una siniestralidad "un poco más alta" que el resto del país por sus peores vías de comunicación, que ha mejorado, un comportamiento que también ha seguido la formación vial y la calidad del examen.

Báez indica que "todo eso influye para que la siniestralidad vaya bajando, aunque es verdad que no está en el punto todavía idóneo".

Los formadores gallegos están bastante preocupados, dice, por esta situación en la Comunidad, y por ello han pedido que esta semana internacional de la formación vial se celebre en A Coruña.

Organizada por la CNAE y la Asociación Iberoamericana de Centros de Educación y Formación Vial (AICEFOV), la cita reunirá a expertos en movilidad sostenible y seguridad, miembros de la DGT, autoridades y representantes de autoescuelas de España, Portugal y países de Iberoamérica para debatir sobre los principales asuntos del sector.

Elizabeth López