EFEAtlanta (EE.UU.)

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, promulgó este miércoles una ley que legaliza el cultivo, procesamiento y venta de marihuana con fines medicinales en el estado, una medida que algunos temen pueda abrir la puerta a la legalización del consumo recreativo de la droga.

La ley HB 324 fue firmada hoy en una ceremonia en el Capitolio estatal, en la que el gobernador estuvo rodeado de legisladores y familias de pacientes que consumen el aceite con fines medicinales.

"Cuando gente real, con luchas reales, comparten sus historias de dolor reales, es nuestro trabajo encontrar soluciones reales que traigan alivio real", dijo Kemp durante la ceremonia.

Patrocinado por el republicano Micah Gravley, de Douglasville, el proyecto fue aprobado por amplia mayoría en la legislatura estatal y contó con el apoyo bipartidista en la pasada sesión.

A partir de ahora será legal en Georgia el cultivo de la planta, la producción del aceite medicinal y la venta en sitios permitidos por las autoridades.

Antes de ser aprobada la ley, los pacientes que necesitaran consumir el aceite debían viajar a otros estados donde el cultivo y la producción es legal.

El uso de aceite medicinal con fines curativos es legal en Georgia desde el 2015 para cerca de 8.400 pacientes registrados que sufren de 16 condiciones aprobadas por el Departamento de Salud estatal.

Entre estas condiciones se encuentran el cáncer, la enfermedad de Parkinson, ciertos desórdenes convulsivos y algunas enfermedades terminales.

La nueva ley autoriza un número limitado de sitios para el cultivo de la planta. El aceite producido podrá venderse únicamente en 28 centros de distribución previamente autorizados.

En marzo pasado, el gobernador de Florida (EE.UU.), Ron deSantis, promulgó la ley SB 182 que deroga la prohibición que regía para fumar marihuana medicinal en el estado, más de dos años después de que el uso terapéutico de la planta fuera aprobado en una consulta popular.

Según cifras de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL), más de treinta estados en EE.UU. cuentan con algún tipo de medida sobre marihuana medicinal.