EFEGondomar (Pontevedra)

Autoridades y vecinos se han concentrado este mediodía en la localidad pontevedresa de Gondomar para condenar la muerte violenta de Soledad R.V., de 59 años, presuntamente a manos de su marido, que luego intentó suicidarse, y para clamar "¡Basta ya!" de violencia machista.

Familiares de Soledad que han asistido al acto han estados arropados por la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva; la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba; el coronel de la Guardia Civil de la comandancia provincial, Simón Venzal; el Gobierno municipal de Gondomar y vecinos de la villa.

Visiblemente emocionada, Purificación, hermana de la víctima de este supuesto crimen machista, se ha preguntado "por qué (los asesinos) no se matan ellos primero".

"No se merecía esto. Está muerta y no tiene por qué", ha lamentado Purificación entre sollozos.

Ha concretado que su cuñado le metió a su hermana "cinco puñaladas, no le bastó con una", y que la víctima no tuvo ninguna opción de defenderse porque "estaba inútil" físicamente y "no podía moverse de casa".

También ha deslizado que la habría agredido con anterioridad pero no lo denunció ni se lo contó a ella.

Antes del minuto de silencio frente a la casa consistorial de Gondomar, la presidenta de la Diputación de Pontevedra ha leído un manifiesto en el que ha gritado con rotundidad "¡Basta ya!" de este "terrorismo que está acabando con nosotras", las mujeres.

Carmela Silva ha recalcado que "no podemos, como sociedad ni como administraciones, mirar para otro lado", sino al contrario; "alzar cada vez más nuestra voz para denunciar estos asesinatos y la violencia machista hasta conseguir erradicarla, lograr la violencia cero".

A los ciudadanos ha pedido no permanecer impasibles ante esta "violencia terrible contra las mujeres que ataca directamente a la salud de una sociedad que quiere ser realmente democrática e igualitaria".

A nivel administrativo ha invitado a incluir en las agendas políticas de todos los partidos la violencia machista como un asunto prioritario, "una cuestión de Estado", y dotar la prevención y la atención integral a las víctimas con partidas presupuestarias y con los medios necesarios.

El Ayuntamiento de Gondomar ha decretado tres días de luto oficial y en su fachada ondean las banderas a media asta.

La Xunta de Galicia ha expresado su "más enérgica condena" por la muerte violenta de Soledad y ha llamado a "rebelarse" contra esta "repudiable lacra".

En un comunicado, la administración autonómica ha informado de que el caso se está investigando como un posible delito de violencia de género; que está "en contacto permanente" con el Ayuntamiento de Gondomar y que sigue el curso de las investigaciones de las fuerzas de seguridad.

De confirmarse que se trata de un nuevo caso de violencia machista, Soledad sería la víctima mortal número 42 en España en lo que va de año, la tercera en Galicia, y se sumaría a las 1.074 mujeres que han sido asesinadas por sus parejas y exparejas desde 2003.

El suceso tuvo lugar este miércoles sobre las 16.25 horas cuando se recibió una llamada a los servicios de emergencia que informaba de que un taxista se encontraba en un domicilio para dejar a un joven de 18 años al que había recogido de un centro de atención especial.

Nadie abría la puerta, así que decidió llamar a la madre y al padre. Este le respondió con la voz muy apagada que la mujer había fallecido y que él se estaba muriendo.

Agentes de la Guardia Civil acudieron al lugar entraron en la casa y localizaron el cadáver de Soledad R.V., de 59 años, con heridas de arma blanca.

En la casa estaba también Valentín A.B., el supuesto agresor semiinsconsciente, por lo que fue evacuado al Hospital Povisa de Vigo.

Por el momento, según el resultado de las pesquisas, no se ha comprobado que haya antecedentes por violencia de género en la pareja.