EFESevilla/Granada

Miles de personas han participado este jueves en la vuelta a las calles del centro de Granada y de Sevilla de la procesión del Corpus Christi que, tras el paréntesis de dos años obligado por la pandemia y ya sin restricciones, han salido a primera hora de este año de las dos catedrales.

En Sevilla diez pasos recorren desde esta mañana las calles del centro con un cortejo integrado por unas 4.000 personas, con presencia de miembros de la corporación municipal, y que se ha visto ligeramente alterado en cuanto al recorrido por el interior de la catedral debido a las obras que se llevan a cabo en algunas zonas.

El cortejo lo forman los pasos de Santa Ángela de la Cruz, Santa Justa y Rufina, San Isidoro, San Leandro, San Fernando, la Inmaculada Concepción, Niño Jesús, la Santa Espina, Jesús con la Cruz al hombro y Sagrada Custodia, y son llevados a hombros por costaleros de cada una de las hermandades que organizan el cortejo, mientras que la Sagrada Custodia es trasladada mediante un mecanismo de ruedas.

Como es tradicional las calles de Sevilla están recibiendo a la procesión con altares en sus portales y ante las puertas de algunas iglesias y en la Plaza de San Francisco se han instalado dos portadas dedicadas a las hermandades del Carmen y de Santa Genoveva con motivo de su 25 y 75 aniversario fundacional, respectivamente.

La procesión de Granada, que ha contado con un amplio cortejo, ha estado presidida por el obispo emérito de Almería, Adolfo González Montes, que ha sustituido en sus funciones habituales al arzobispo de Granada, Javier Martínez, quien en silla de ruedas ha explicado durante la eucaristía que no estaba en condiciones de participar en la misma debido a su reciente intervención quirúrgica en la columna.

Las calles han vuelto también a lucir adornadas con las juncias de Corpus, hierbas verdes que mezclan tréboles, romero y otras plantas aromáticas, para confeccionar una especie de alfombra que se extiende por el centro.