Atenas, 6 may (EFE). - El ministro de Migración griego, Notis Mitarakis, negó este viernes que Grecia haya cometido devoluciones en caliente de refugiados hacia Turquía y aseguró que la renuncia del director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri, no tiene nada que ver con estas "supuestas devoluciones".

Mitarakis recalcó ante el parlamento heleno que "es evidente y esperado que Frontex ayude a los Estados miembros cuando hay amenazas en las fronteras exteriores de Europa", y señaló que la oposición izquierdista del país "intenta sin éxito relacionar la renuncia de Leggeri con supuestas devoluciones en caliente por parte de nuestro país".

El viernes pasado el jefe de la Agencia Europa de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex, renunció a su cargo, en medio de crecientes acusaciones sobre la presunta implicación de este organismo en devoluciones sumarias de migrantes en la frontera marítima entre Turquía y Grecia, sobre lo que hay una investigación en curso de por parte de la oficina europea de lucha contra el fraude (OLAF).

El ministro griego, sin embargo, señaló que Leggeri durante su discurso en la junta directiva de Frontex aseguró "que la Agencia actuó completamente dentro del marco de las regulaciones europeas y la legislación relevante".

Las autoridades griegas han sido acusadas en muchas ocasiones por ONG, medios internacionales y locales de devolver a migrantes sin darles oportunidad a pedir asilo, tanto en el Egeo como también en el río Evros, frontera natural del país con Turquía.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictó solo en abril cinco órdenes cautelares que obligaba al Gobierno griego a no expulsar a respectivos grupos de refugiados del país, que se encontraban atrapados en islotes del río, y habían denunciado ante el Consejo Griego de Refugiados haber sido devueltos en caliente por parte de las autoridades griegas.

Durante su discurso Mitarakis señaló que no se tiene que adoptar y reproducir "indiscriminadamente" las denuncias de ONG y medios de comunicación que "están al servicio de una narrativa específica", y recalcó que Grecia "seguirá vigilando sus fronteras e impidiendo las entradas ilegales en los territorios marítimos y terrestres de la Unión Europea".