EFETúnez

La Guardia Marina tunecina halló los cadáveres de los 54 migrantes que se ahogaron al naufragar la patera con la que pretendían llegar a las costas europeas, informó hoy la radio Mosaique FM.

Entre las víctimas, localizadas frente a la isla de Kerkennah, había 24 mujeres y tres menores, todos ellos procedentes de países subsaharianos, según la prensa local.

Los migrantes habían abandonado la costa tunecina durante la noche del 4 de junio en dirección a la cercana isla italiana de Lampedusa y estuvieron navegando a la deriva varios días hasta que el pasado martes un barco pesquero avistó los primeros 20 cadáveres.

Desde entonces, los buzos de Protección Civil han trabajado para recuperar los cuerpos de todos los migrantes que viajaban en la patera, capitaneada por un ciudadano tunecino.

Las autoridades locales han abierto una investigación para esclarecer los hechos, en particular en el entorno de este último.

Las ciudades del sur de Túnez, tanto de interior como costeras, son uno de los principales puntos de partida de la migración irregular desde este país magrebí, ya que Lampedusa se halla en algunos puntos a apenas de 200 kilómetros.

La mayoría de los que se aventuran al mar son jóvenes desempleados tunecinos que buscan un futuro mejor, ante la aguda crisis económica que padece el país y que ha puesto en riesgo la única transición democrática que ha sobrevivido a las asfixiadas "primaveras árabes".

Según estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 110.699 personas lograron cruzar el Mediterráneo de forma irregular en 2019 (6.000 menos que un año antes) y 1.283 murieron en el intento.