EFEHong Kong

Hong Kong, la ciudad que más sufrió la epidemia del coronavirus del SARS en 2002, vive una cuarta oleada de covid, que parece más grave que las anteriores y que le ha llevado a cerrar todas sus escuelas hasta el próximo año, entre otras medidas.

El Gobierno local reiteró hoy su preocupación por el reciente repunte de casos -76 hoy y 115 el domingo- al que habría contribuido un grupo de "supercontagiadores" que frecuenta clubes de baile, con lo que ha decidido limitar las reuniones públicas a dos personas o a cerrar salones de juego y piscinas.

Además, los restaurantes deberán limitar a dos los comensales por mesa, mientras que gimnasios y otros recintos deportivos sí podrán permanecer abiertos por el momento.

Las nuevas medidas estarán vigentes dos semanas y son similares a las anunciadas el pasado julio, cuando la ciudad afrontó un brote que excedió 700 casos en dos semanas.

La semana pasada, el Gobierno ya cerró establecimientos de ocio nocturno como bares, karaokes y salones recreativos en un intento de frenar el avance de la covid en la ciudad financiera.

LAM DEFIENDE LAS NUEVAS MEDIDAS

La Jefa del Ejecutivo, Carrie Lam, aseguró hoy en rueda de prensa que las autoridades sanitarias están adoptando un enfoque "flexible" consistente en imponer y levantar restricciones en función de los informes de los expertos.

Pero, según dijo, "esta nueva oleada es ciertamente grave" dado que "muchos de los que dieron positivo en las últimas semanas han estado en contacto con multitud de personas".

El profesor de seguridad sanitaria Nicholas Thomas, de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, explica a Efe que aunque la ciudad ya vivió la experiencia del SARS en 2002, este coronavirus es mucho más difícil de rastrear: "Ahora hay más casos asintomáticos locales de covid que los que hubo con el SARS. Nos enfrentamos a un virus impredecible y volátil, es mucho más difícil identificar las cadenas de infección", comenta.

El experto cree que con las nuevas medidas Hong Kong está en el camino correcto, pero incide en que la población y las autoridades bajan la guardia demasiado pronto provocando las nuevas oleadas.

"La población debe ser consciente y aceptar normas estrictas durante periodos de tiempo más largos. Es la única forma de que los casos asintomáticos aparezcan y sean tratados. Teniendo en cuenta que el virus ha estado con nosotros durante casi un año, un cierre de un mes, por ejemplo, es relativamente corto", señala.

MULTAS POR SALTARSE LAS RESTRICCIONES

Por otra parte, Lam anunció también la puesta en marcha de una línea telefónica de atención al público en la que se podrá denunciar a otras personas que incumplan las normas de distanciamiento social.

"El Gobierno tiene todo tipo de líneas directas para que el público asuma su responsabilidad cívica... Espero que la gente no reaccione de forma exagerada. Se trata de asumir la responsabilidad de forma conjunta. La situación es grave", justificó Lam.

Lam dijo que, con el objetivo de crear un mayor efecto disuasorio, las multas por violar las normas -como no usar mascarilla o saltarse los límites establecidos para las reuniones públicas- aumentarán por encima de los 2.000 dólares honkoneses actuales (unos 258 dólares, 215 euros).

El Ejecutivo anunció el domingo el cierre de las escuelas desde el próximo miércoles hasta después de las navidades para intentar frenar la cuarta oleada tras contabilizar 115 casos ese día, el mayor número desde el primero de agosto.

"La situación en Hong Kong se está deteriorando rápidamente. Estamos ante una posible cuarta oleada de contagios, y si no actuamos pronto estará fuera de control", adelantó la semana pasada la secretaria de Sanidad, Sophia Chan.

Así, la ciudad exige ahora a colectivos que trabajan de cara al público, como taxistas y empleados de residencias, que se hagan pruebas de ácido nucleico de forma obligatoria.

También ha reabierto un centro sanitario en el centro de convenciones AsiaWorld-Expo para aliviar la presión ante la creciente demanda de camas en los hospitales públicos.

Otra medida es impulsar la aplicación móvil "Deja tu casa a salvo", que será obligatoria para entrar y salir de los restaurantes a fin de rastrear posibles contagios y mantener controlados a los contactos cercanos.

El total de casos registrados en Hong Kong desde el comienzo de la pandemia se eleva a 6.935, que han causado 109 fallecimientos.

Mar Sánchez Cascado