EFEAtenas

Unos 200 refugiados del campo de Ellinikó, en el sur de Atenas, comenzaron hoy una huelga de hambre en protesta por las malas condiciones a las que, a su juicio, están sometidos en el centro habilitado en el antiguo aeropuerto de la capital griega.

Según el movimiento contra el racismo KEERFA, que apoya la protesta, los refugiados se quejan, entre otras cosas, de "falta de respeto por parte de quienes les proporcionan los servicios básicos", de "escasez de leche para niños y pañales", de que no hay "agua caliente o lavandería" y de la calidad de la comida, que califican de "inaceptable".

Además, protestan porque la falta de traductores "les hace imposible ir al hospital".

Los refugiados, según los medios locales, piden la intervención inmediata en este campo del ministro griego de Migración, Yannis Muzalas, mientras que la Policía se ha desplegado en el lugar para evitar una escalada de la tensión.

El campo de Ellinikó, que alberga a 1.300 personas, fue habilitado en los terrenos del antiguo aeropuerto en otoño de 2015, en plena crisis de refugiados, y estaba previsto que fuera completamente evacuado y sus ocupantes trasladados a otros centros en julio de 2016.