EFEBarcelona

El conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, ha garantizado que los vecinos de Sant Martí de Tous y Santa Maria de Miralles (Barcelona) confinados "no corren peligro", aunque ha admitido que en las últimas horas el incendio se ha complicado, por lo que esta noche será clave el trabajo de los bomberos.

En declaraciones a los medios desde el centro de mando para controlar el incendio, el conseller ha explicado que los esfuerzos de los bomberos se centrarán en atajar la cabeza del fuego y su flanco izquierdo, que se ha abierto en las últimas horas, como se temía.

"Era una posibilidad y se ha hecho efectiva", ha añadido el conseller, que ha asegurado que el empeoramiento de la situación ya entraba en los "cálculos" de los equipos de extinción, por lo que se habían preparado planes de contingencia.

Elena ha enviado un mensaje de tranquilidad a los vecinos de las dos poblaciones confinadas por la amenaza del fuego y ha asegurado que, aunque deben permanecer en sus casas, habrá vehículos de bomberos preparados por si "hubiera que hacer algún transporte".

Por su parte, David Borell, inspector jefe de los Bomberos de la Generalitat, ha asegurado que los efectivos del cuerpo trabajarán en las próximas horas "con dureza" para poder confinar el incendio, en un perímetro algo mayor que el que ahora ocupa, pero ha advertido de que su potencial sigue siendo el de afectar a 5.000 hectáreas.

Según Borrell, debido al avance del fuego en su cabeza y su flanco izquierda, hacia Sant Martí de Tous, ha habido un momento en que se han tenido que retirar efectivos de extinción y llevarlos a una zona segura hasta que se ha "desplomado" el incendio y se han podido centrar en los focos secundarios generados.

Borrell se ha mostrado confiado en que, pese a que los medios aéreos se han retirado al oscurecer, los bomberos lograrán esta noche que el fuego pierda intensidad, ayudados por los refuerzos movilizados -otras seis autobombas- y por la subida de la humedad relativa.

Ha enviado también un "mensaje de tranquilidad" a los vecinos confinados, a los que ha asegurado que en las próximas horas el incendio no avanzará de forma rápida, porque el viento del sur desaparecerá en las próximas horas.

Respecto a las causas del incendio, el inspector jefe de los Agentes Rurales, Toni Mur, ha precisado que todavía no se han encontrado "indicios razonables" para confirmar una hipótesis, aunque todo apunta a que no ha sido intencionado, porque en la zona donde se originó no se han hallado restos de aceleradores de la combustión, y que tampoco se debe a causas naturales.

La investigación permanece abierta, sin que por el momento se hayan recabado indicios que sustenten las posibles hipótesis de que el fuego se inició por una colilla mal apagada o por "algún problema" de un vehículo que circulara por la carretera, según Mur.

El fuego, que comenzó ayer en la localidad tarraconense de Santa Coloma de Queralt y hoy ha afectado sobre todo a la comarca barcelonesa de la Anoia, ha arrasado hasta el momento más de 1.300 hectáreas, y ha obligado a desalojar a más de 160 personas y a confinar a los vecinos de dos municipios.