EFEArgel

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y once regiones españolas han reforzado su contribución hasta alcanzar un total de 1,9 millones de euros destinados a la asistencia humanitaria en los campos de refugiados saharauis en Argelia durante la pandemia de la COVID-19.

"España ha dado un paso al frente para garantizar que esta crisis de salud no se convierta en una crisis de hambre en los campamentos de refugiados de Tinduf", afirmó en un comunicado de prensa el director del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) en Argelia, Imed Khanfir.

Asimismo el responsable agradeció la ayuda de la ciudadanía española "que permitirá a miles de refugiados recibir una ración de alimentos diversa que cubra sus necesidades básicas y les ayude a superar este período desafiante".

Para hacer frente a la situación que viven miles de refugiados, que sufren el impacto de la crisis sanitaria y la pérdida de ingresos económicos, la organización aumentó a 20.000 el número de raciones entre los meses de mayo y julio. Gracias a estos fondos, señaló el PMA, se podrá reforzar las raciones alimentarias mensuales que incluyen cereales, legumbres, aceite vegetal, azúcar y alimentos compuestos enriquecidos.

La AECID, por su parte, incrementó su contribución anual en 100.000 euros para dar respuesta a las crecientes necesidades durante la crisis provocada por la COVID-19, reveló este organismo.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) es un programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que distribuye alimentos para apoyar proyectos de desarrollo, refugiados de larga duración y personas desplazadas. Está presente en Argelia desde 1963 y dispone de una oficina en Tinduf desde 1985, con el personal expatriado que supervisa la distribución de la asistencia a los refugiados saharauis.

Cada año distribuye 90.000 raciones alimentarias generales así como 35.000 raciones suplementarias a los refugiados más vulnerables.

Más de 200.000 saharauis viven como refugiados en el desierto oeste de Argelia desde que en 1975 las tropas marroquíes ocuparan militarmente la antigua colonia española del Sahara Occidental.

Marruecos y el Frente Polisario emprendieron entonces una guerra interrumpida en 1991 gracias a un acuerdo de alto el fuego negociado a través de la ONU que incluía un referéndum de autodeterminación que aún no se ha celebrado por, entre otros asuntos, insalvables discrepancias en el censo.