EFEBerlín/Madrid

Las Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA por sus siglas en inglés) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) han anunciado que, a partir del lunes, quedará anulada su recomendación anterior, de mayo de 2020, de usar mascarillas en aeropuertos y aviones en la UE.

La Agencia de Seguridad Aérea española (AESA) ha explicado a Efe que, en el caso español, las normas en materia de seguridad sanitaria las dicta el Ministerio de Sanidad y tienen prevalencia sobre las recomendaciones de la EASA.

Por ello, hasta el momento sigue teniendo plena vigencia el Real Decreto del pasado 19 de abril, que liberaba del uso de la mascarilla con carácter general, aunque mantiene la obligatoriedad en el transporte aéreo, entre otros.

La EASA había recomendado hace dos años, en mayo de 2020, el uso de las mascarillas una vez que comenzaran a reanudarse los vuelos y la actividad en los aeropuertos tras el parón de actividad decretado en marzo de ese año en buena parte de Europa para tratar de contener la expansión de la covid.

La actualización del Protocolo conjunto de Seguridad Sanitaria en la Aviación de las dos instituciones europeas tiene en cuenta la situación actual de la pandemia, sobre todo los altísimos niveles de vacunación y la inmunidad adquirida de forma natural, según explican ambas organizaciones en una nota publicada este miércoles.

Esa mejor situación permite empezar a relajar las restricciones en vigor en lo que respecta al tráfico aéreo, lo que ayudará a aliviar la carga para el sector.

"A partir de la semana que viene, las mascarillas ya no tendrán que ser obligatorias en los viajes aéreos en todos los casos, en línea con la modificación de requisitos para el transporte público de las autoridades nacionales en toda Europa," declaró el director ejecutivo de EASA, Patrick Ky.

Agregó que es un "gran paso" hacia la "normalización" para pasajeros y personal, aunque conminó a los primeros a actuar con "responsabilidad" y plantearse usar mascarilla, por ejemplo, si están estornudando y tosiendo.

Aunque la nueva recomendación entra en vigor el 16 de mayo, las normas particulares podrán seguir variando a partir de esa fecha, por ejemplo en trayectos entre países donde el uso de mascarilla en el transporte público todavía sea un requisito.

Los pasajeros vulnerables deberían seguir usando mascarilla independientemente de las reglas, subrayaron las agencias.

"Las normas y requisitos de los estados de origen y de destino deben ser respetadas y aplicadas de forma coherente y los operadores deberían ocuparse de informar a los pasajeros de las medidas requeridas," explicó en la nota la directora de la ECDC, Andrea Ammon.

Ambas entidades añadieron que, aunque muchos estados ya no requieren que los pasajeros rellenen un formulario de localización antes de emprender el viaje, las aerolíneas deberían mantener sus sistemas de recogida de datos en estado de reposo, para activarlos, por ejemplo, en el caso de que aparezca una nueva variante covid.

Además, animaron a los pasajeros a respetar las distancias de seguridad en el aeropuerto, cuando sea posible, aunque los operadores de estas infraestructuras deben adoptar un "enfoque pragmático".

"Por ejemplo, deben evitar imponer requisitos de distanciamiento si estos van a llevar a que se formen cuellos de botella en otros puntos del trayecto," destacaron.

IATA SALUDA LA DECISIÓN

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha saludado la decisión de la EASA de relajar el uso de la mascarilla como "un paso importante" en el camino de regreso a la normalidad para los pasajeros aéreos.

Explica que los pasajeros pueden viajar con confianza porque los interiores de los aviones son seguros con el intercambio de aire de alta frecuencia y los filtros de alta eficiencia, según el director general de IATA, Willie Walsh.

Añade que todavía es obligatoria el uso de las mascarillas en algunos países, pero -a su juicio- la imposición debería terminar cuando ya no es obligatorio en otros ámbitos como teatros, oficinas y transporte público (en el caso español sí es obligatoria en el conjunto del transporte público).

Critica Walsh que "no existe un enfoque coherente" a nivel mundial para el uso de mascarillas a bordo de los aviones.