Varsovia, 16 de mayo, (EFE). - La fiscalía polaca solicitó prolongar la detención del periodista español Pablo González y la audiencia para decidirlo podrá tener lugar la próxima semana.

"La Sección de Lublin del Departamento de Delincuencia Organizada y Corrupción de la Fiscalía General de la Nación presentó la solicitud a la Corte para extender el uso de la medida preventiva en forma de arresto temporal contra Pablo González", respondió la oficina de prensa de la fiscalía a una consulta de Efe.

El abogado de González, Bartosz Rogala, por su parte, dijo a Efe que esperaba la decisión judicial.

De acuerdo con los procedimientos, el próximo paso del tribunal será fijar la fecha para la audiencia de arresto, dentro de los 7 días siguientes a la presentación de la solicitud.

"Lo más probable es que la audiencia de arresto se lleve a cabo la próxima semana o al final de esta semana", dijo Rogala a EFE.

El periodista independiente, que también tiene nacionalidad rusa, fue arrestado el 28 de febrero en Przemysl por la agencia de seguridad interna (ABW).

ABW acusó a González de ser un agente de GRU, la inteligencia militar rusa.

En Przemysl, localidad en la frontera polaco-ucraniana, Pablo González cubría el éxodo de refugiados ucranianos a Polonia en los primeros días de la agresión rusa a Ucrania.

Inicialmente se dictó prisión preventiva por 3 meses, plazo que vencerá el 29 de mayo.

Según Rogala, González está mental y físicamente bien y los agentes de ABW lo tratan con respeto durante los interrogatorios.

Sin embargo, admitió que desde su arresto, a González no se le permitió recibir visitas de su familia ni hablar con ellos por teléfono.

"Físicamente y mentalmente, todo está bien, se siente bien. Pasa su tiempo en prisión leyendo, tratando de ampliar su conocimiento", dijo Rogala, quien se mantiene en estrecho contacto con González.

"La familia no tiene contacto telefónico con el señor González pero, por lo que sé, recibió algunas cartas", añadió.

Hace una semana, el abogado de González en España, Gonzalo Boyé, intervino en el Parlamento de Navarra instando a las autoridades a examinar más de cerca el caso de González y asegurar que se garanticen sus derechos.

En opinión de Boye, limitar las formas de contacto de González con el mundo exterior podría percibirse como una forma de presionarlo indebidamente para que cambie de opinión.