EFEBarcelona

Diseñar la hoja de ruta de la educación superior en todo el mundo para la próxima década con el fin de garantizar la inclusión y el desarrollo sostenible del planeta y la humanidad, poniendo especial atención en los retos tras la pandemia, es el objetivo de la III Conferencia Mundial de Educación Superior de la Unesco (WHEC2022).

La Conferencia se ha inaugurado este miércoles en Barcelona, donde hasta el próximo viernes más de 1.500 expertos procedentes de universidades, gobiernos y organismos multilaterales compartirán sus experiencias e ideas con el fin de elaborar una agenda común para la educación superior internacional para los próximos diez años.

Más allá de las agendas actuales de desarrollo sostenible, el objetivo de la conferencia es tener una visión "de futuro" para "allanar el camino a futuras comunidades de aprendizaje", han señalado los organizadores.

Por ello, durante los tres días tendrán lugar ponencias, mesas redondas y conferencias en las que se abordarán diez puntos clave en la universidad del futuro y que son la inclusión, los ODS, la movilidad, la igualdad, el impacto de la covid, la calidad y homologación de los programas, la gobernanza universitaria, la financiación, la transferencia del conocimiento y la cooperación.

Durante la Conferencia, con formato presencial y virtual, además de las aportaciones de los conferenciantes, se contará con numerosas intervenciones de jóvenes universitarios de varios países que participarán en charlas, debates y mesas redondas.

Es la primera vez que la Conferencia se celebra fuera de París, ciudad donde está ubicada la sede de la Unesco y en la que tuvieron lugar las anteriores ediciones de 1998 y de 2009.

En el acto de inauguración este miércoles en Barcelona, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ha defendido que la educación "es y debe seguir siendo un bien público accesible a todos" y que la educación superior "no puede ser un privilegio, sino un derecho fundamental" por lo que "debe adaptarse a los cambios que ocurren en el mundo".

Según Audrey Azoulay, la educación superior está experimentando "una gran transformación", como evidencia que el número estudiantes que acceden a ella "se ha duplicado en los últimos 20 años" y que la movilidad en este periodo "se ha triplicado" por lo que en 2019 "hubo más de 6 millones de estudiantes móviles internacionales" y se espera que en 2025 la cifra alcance a los 8 millones.

Por ello, favorecer los programas de movilidad de los estudiantes y el acceso a la educación superior de los sectores más desfavorecidos son dos de los puntos sobre los que la directora general de la Unesco ha puesto el acento para la próxima década.

La directora general ha dicho que la Unesco pedirá en el cónclave a sus estados miembros que sigan ratificando el convenio mundial sobre reconocimiento de cualificaciones relativas a la educación superior.

Como eje para la formación superior del futuro, Audrey Azoulay ha destacado la "fuerza del ideal universitario y humanitario de la emancipación a través del conocimiento", basado en el "fomento del espíritu democrático".

Tras la pandemia, que ha dejado un "rastro de desigualdad", "necesitamos una educación superior fuerte" e "invertir en ciencia y en educación superior", ha subrayado la responsable de la Unesco.

Para todo ello, la hoja de ruta que diseñen los más de 1.500 participantes de la WHEC2022 deberá romper con los modelos tradicionales de educación superior y abrir las puertas a concepciones nuevas, innovadoras, creativas y visionarias.

También el ministro de Universidades, Joan Subirats, ha destacado la educación como un "bien común" que "debe alcanzar al conjunto de la población" y hacerlo "adaptando la educación al futuro sostenible" a la vez que "fomentando la sostenibilidad".

La pandemia ha mostrado el "nuevo valor de la presencialidad", ha afirmado Joan Subirats, que ha puesto en valor una educación híbrida "con acceso universal".

Asimismo, ha destacado que una de las características de la universidad del futuro debe ser la "interdisciplinariedad como elemento clave" para "romper las barreras entre las materias" que "requieren abordajes complejos".

Según el ministro, en la próxima década la universidad "deberá atender a la formación a lo largo de la vida" y tendrá que "poner el énfasis en la equidad de género y en los procesos de inclusión".

Las alianzas universitarias también serán "claves" en el nuevo sistema universitario porque "sin ellas difícilmente avanzaremos en los retos que tenemos planteados" y porque "el "conocimiento no tiene fronteras", ha añadido el ministro, que ha puesto en valor el programa de alianzas universitarias impulsado por la Unión Europea.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, por su parte, ha destacado el valor de la educación superior para construir una sociedad "más democrática, libre, inclusiva y sostenible".

Al dirigirse a los participantes a la Conferencia, Aragonès ha pedido que no olviden las humanidades "durante el proceso de debate" porque la trasformación de la educación superior "pasa por afrontar retos como la crisis climática o la pandemia" pero "también por potenciar disciplinas humanísticas que empoderen a la ciudadanía y nos hagan libres".

La Unesco organiza la conferencia en colaboración con el Gobierno de España, la Generalitat, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona, y en alianza con la Asociación Catalana de Universidades Públicas y la Global University Network for Innovation (GUNI).