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La incidencia del coronavirus, medida en número de contagios, fallecimientos y presión hospitalaria, sigue bajando en España mientras algunas comunidades, y en especial la de Madrid, alivian a partir de la próxima noche muchas de las restricciones impuestas para tratar de frenar al virus.

La mayoría de las comunidades que actualizan datos durante el fin de semana han comunicado ligeros descensos en el número de personas contagiadas, por lo que se consolida la tendencia a la baja de la quinta ola causada por esta pandemia.

Esa tendencia descendente, con números de contagiados y fallecimientos ya muy alejados de los peores momentos de la crisis sanitaria, se ha roto sin embargo en la comunidad de Cataluña, donde los ingresos por covid en los hospitales han aumentado ligeramente, si bien han disminuido también, aunque muy ligeramente, el número de enfermos que están en las UCI.

Pero la mayoría de las comunidades autónomas (Castilla y León, el País Vasco, Aragón, Cantabria, Galicia o La Rioja) han notificado hoy datos que apuntalan el descenso que ha marcado la evolución de los últimos días.

ALIVIO DE LAS RESTRICCIONES EN MADRID

Todo ello en vísperas de que la Comunidad de Madrid aplique a partir de la medianoche la orden que suprime muchas de las restricciones que se habían impuesto y que han estado vigentes durante meses.

Muchas de esas restricciones desaparecen o se relajan, y los cines, los teatros o los auditorios de la región regresan al cien por cien de sus aforos.

Avanza también el proceso de vacunación, y a falta de que el Ministerio de Sanidad actualice mañana los datos, los informes reflejan que el 78,8 por ciento de la población cuenta ya con al menos una dosis de vacuna contra la covid y el 75,4 por ciento han completado ya la pauta de vacunación.

Al debate sobre la necesidad de dosis adicionales para reforzar la inmunidad de las personas frente al SARS-CoV-2 se ha sumado la Asociación Española de Vacunología, cuyo vicepresidente, Fernando Moraga-Llop, se ha mostrado partidario de el grupo de personas mayores de 80 años con o sin patologías asociadas sean el siguiente grupo en recibir una dosis adicional.

En España se están administrando cuatro tipos de vacuna (las de Pfizer/Biontech; la de Moderna; la de AstraZeneca-Universidad de Oxford; y la de Janssen), aunque varias empresas y centros de investigación españoles siguen investigando y ensayando nuevas vacunas.

LOS ENSAYOS DE HIPRA CONTINUARÁN FUERA DE ESPAÑA

La más avanzada es la que está desarrollando la farmacéutica Hipra, que ha comenzado a ensayarse ya con buenos resultados en humanos, aunque los siguientes ensayos (fases II y III) se efectuarán fuera de España, con el fin de probar en grupos de más edad y en personas que no hayan recibido ninguna de las vacunas que ya se administran.

Lo ha anunciado la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, en una entrevista con la Agencia EFE, en la que ha celebrado los buenos resultados de la vacuna que están desarrollando esta empresa.

Morant ha valorado el proceso de vacunación en España y se ha mostrado convencida de que los viales que puedan surgir de empresas y centros de investigación españoles en ningún caso llegarán tarde, "porque la pandemia no ha terminado" y porque van a hacer falta millones de vacunas para inmunizar a toda la población mundial.

Ha destacado además que la vacuna que está desarrollando Hipra incorpora ya algunas de las primeras variantes y tiene capacidad para "rediseñarse" e incorporar las nuevas variantes, que se puede conservar sin frío, y ha incidido en la utilidad de ésta y del resto de vacunas españolas que culminen los ensayos y demuestren seguridad y eficacia.

"España es un país solidario; no quiere solo vacunar a españoles, y nuestras vacunas contribuirán a esa expansión y a que las dosis lleguen a todos los rincones del mundo", ha dicho la ministra, que ha valorado el caso de Hipra como un ejemplo de la colaboración entre el sector público y el privado que se debe dar en España y ha asegurado que el Gobierno "acompañará y ayudará" a esta compañía en su salto al exterior para seguir los ensayos.

Otro estudio que se ha conocido, el elaborado por el grupo covid-19 de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), ha concluido que el confinamiento de los mayores en residencias geriátricas en la primera ola y la imposibilidad de acceder a hospitales y servicios de salud fue una de las causas que más influyó en las altas tasas de letalidad, y que tuvo mayor virulencia en Asturias, Madrid, Cataluña y Castilla-La Mancha.

Los expertos han analizado la disparidad en la letalidad entre comunidades por SARS-CoV-2 entre los meses de marzo y mayo de 2020, y han concluido que el tapón de los mayores institucionalizados a los hospitales fue una de las causas, pero que también influyó la comorbilidad y la calidad de los servicios de salud.