EFENueva Delhi

La India iluminó este jueves sus hogares con velas y mantos de luces para celebrar el año nuevo hindú conocido como Diwali, una festividad que amenaza con aumentar los contagios por covid-19 en el país ante las reuniones familiares y las aglomeraciones por las tradicionales compras previas.

Esta importante celebración hindú, donde es costumbre visitar a familiares y amigos para cenar e intercambiar regalos y dulces, podría hacer subir las infecciones en la nación asiática, que a día de hoy presenta uno de los índices más bajos desde el inicio de la pandemia, con 12.885 positivos y 461 muertes en las últimas 24 horas.

La festividad marca el triunfo mítico del dios Ram contra el demonio Ravana en la actual isla de Sri Lanka y el regreso de la deidad a casa tras pasar catorce años en el exilio, para lo que los habitantes del subcontinente iluminaron con velas el camino de vuelta.

"La gente organiza muchas fiestas por Diwali y se hace regalos, es la época más festiva del año para los indios, y todos nos unimos a pesar de las diferencias religiosas en este diverso país", dijo a Efe Aneesha, una joven india que reside en Nueva Delhi y que va a pasar estas fiestas rodeada de su familia.

En los días previos a Diwali, las calles de la capital india se llenaron de transeúntes realizando sus compras para esta señalada fecha, y aunque la mascarilla sigue siendo de uso obligatorio en el país, las distancias de seguridad apenas podían guardarse en los principales mercados de la ciudad.

Pese a estas aglomeraciones que podrían aumentar los contagios, el país no espera repetir una situación similar a la mayo, donde una virulenta segunda ola con más de 400.000 casos y más de 4.500 muertes diarias provocó el colapso de hospitales y crematorios, apuntó a Efe el presidente de la Asociación Médica de la India (IMA, en inglés), el Dr. JA Jayalal.

"La gente ahora es más consciente de los protocolos anticovid (...) y ahora, con la vacunación, tampoco debería haber indicios de una nueva ola", argumentó.

La campaña de vacunación, vista por las autoridades indias como la única herramienta para erradicar la pandemia, administró 3 millones de dosis en la última jornada, sumando un total de poco más de 1.000 millones de sueros aplicados desde su inicio el pasado mes de enero.

De este total, 737 millones de habitantes disponen de una sola dosis, y solo 338 millones disfrutan de la pauta completa, unas cifras insuficientes para un país con alrededor de 950 millones de adultos.