EFECracovia (Polonia)

El Tribunal Supremo Administrativo polaco confirmó las sentencias que anularon las declaraciones de "zona libre de LGBT" que adoptaron algunos gobiernos municipales polacos, informaron ese miércoles medios locales.

Tras desestimar el martes los recursos planteados por la fiscalía general del Estado y la organización ultra católica Ordo Iuris, no caben más apelaciones contra la decisión judicial que anula las resoluciones de los ayuntamientos de Serniki, Klwow, Istebna y Osiek, todos ellos pertenecientes a la provincia de Lublin (este), que en 2019 se declararon "zonas libres de LGBT".

El fallo, que se produjo tras una deliberación a puerta cerrada, resuelve cuatro de las nueve disputas elevadas por la oficina del Defensor del Pueblo contra esos ayuntamientos por "vulnerar el derecho al respeto a la vida privada y familiar, la libertad de expresión y la prohibición de discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género".

En su texto, la sentencia reconoce la vulneración de estos derechos y subraya que la declaración de esos ayuntamientos "interfiere en la dignidad y la vida privada del grupo de vecinos que se identifican como personas LGBT y en el buen nombre y la vida privada de un determinado grupo de residentes".

Anteriormente, algunos juzgados regionales ya habían anulado estas resoluciones, pero en nueve casos, los ayuntamientos afectados solicitaron una apelación contra esas decisiones.

Se trata de la primera sentencia definitiva relacionada con las declaraciones de "zonas libres de LGBT" que aproximadamente cien localidades polacas adoptaron en 2019 y que, además de causar una gran polémica en todo el país, hicieron que el Parlamento Europeo declarase, de manera simbólica, "zona de LGBT libre" a toda la Unión europea (UE) en marzo de 2021.

Ante la amenaza de perder ayudas económicas europeas y subvenciones por parte de fundaciones de algunos países, varios de los ayuntamientos se retractaron de la declaración, que defendieron como "una defensa de los valores tradicionales y no una discriminación hacia individuos sino contra la ideología LGBT".

Un estudio recientemente publicado por la organización no gubernamental ILGA volvió a calificar a Polonia, por segundo año consecutivo, como el país de la UE más hostil hacia el colectivo LGBT.

El presidente polaco, Andrzej Duda, se refirió durante su campaña electoral a la "ideología LGBT" como a "la ideología del mal", prometió "defender a los niños" de ella y afirmó que "LGBT no son gente, es una ideología".

Varios miembros del Gobierno ultra conservador polaco han atacado a las minorías sexuales y el ministro de Educación, Przemyslaw Czarnek, relacionó a la "ideología LGBT" con el nazismo por "querer dominar el mundo y debilitar a occidente aterrorizando a la gente", además de afirmar que "la comunidad LGBT no son iguales que la gente normal".