EFEBarcelona

Más de medio millar de personas han fallecido entre los días 16 y 22 de este mes en Cataluña, una cifra que no ha parado de aumentar desde principios de este nuevo año 2021, cuando los muertos fueron 359, y que supera el pico de la segunda ola (508 en una semana).

La media diaria es de 75 personas fallecidas, que elevan a 18.837 los óbitos causados por la pandemia desde marzo de 2020, de los que 115 han sido comunicados en las últimas 24 horas.

Mientras se ralentizan los nuevos ingresos en los hospitales, aunque siguen creciendo, el pico de la tercera ola se ha trasladado a las funerarias, aunque aún no se han llegado a las dramáticas cifras de marzo y abril del año pasado y, por ahora, estas empresas pueden ir asumiendo este incremento, han estimado fuentes del sector.

Según los datos actualizados este martes por el Departamento de Salud, los pacientes hospitalizados por COVID en Cataluña se han situado hoy en 3.009, nueve más que ayer, de los que 691 están graves en la UCI, siete más que la víspera, un número de casos graves que no se daban desde finales de abril, en la primera ola.

Desde el inicio de la pandemia, se han diagnosticado mediante todos los tipos de pruebas un total de 487.650 casos positivos de COVID en Cataluña, de los que 3.678 se han comunicado en las últimas 24 horas, por debajo de los 4.000 que había cada día la semana pasada.

Uno de los principales indicadores para averiguar cómo evoluciona la epidemia, la tasa que mide la velocidad de propagación del virus (Rt), se ha situado en 0,94, una centésima más que ayer, pero por debajo del 1 por cuarto día consecutivo, lo que apunta a un retroceso de la pandemia porque cada 100 infectados contagian a 94 personas de media, aunque no baja tanto como esperaban los epidemiólogos con las medidas restrictivas actuales.

La gran duda de los epidemiólogos y otros expertos está en saber qué impacto tendrá la variante británica en el sistema sanitario de Cataluña y si éste será capaz de absorber el más que previsible incremento de casos que puede producirse a consecuencia de la expansión de esta cepa.

Pero antes se prevé la celebración de las elecciones catalanas, el 14 de febrero, una fecha que habrá que esperar a que el TSJC la confirme totalmente y que puede suponer una exposición extra al virus para cientos de personas de riesgo y sus familias.

Varios altos cargos en Medicina Intensiva de cuatro grandes hospitales públicos de Cataluña han alertado hoy del gran cansancio que arrastran los profesionales sanitarios, un agotamiento que se puede complicar si la variante británica se hace fuerte en España, como ya ha sucedido en otros países europeos.

Respecto a la situación de las residencias de ancianos, este martes se ha sabido que el Departamento de Salud ha intervenido hoy el Centro Residencial Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y Santos Ángeles, en la ciudad de Barcelona, tras un brote de COVID-19 que ha afectado por ahora a 45 personas, entre residentes (41) y personal (4) que les atiende.

En un comunicado, Salud ha informado de que se han detectado dificultades en la residencia a la hora de aplicar el plan de contingencia con el que hacer frente al brote, por lo que se ha decidido que Residències Mutuam pase a dirigir la actividad de esta residencia a partir de ahora.

En total, 112 residencias de ancianos, que suponen el 10,7 % de las 1.044 que hay en Cataluña, están hoy en una situación grave de coronavirus, 25 menos que hace una semana, con personas infectadas y clasificadas con el color rojo, según datos facilitados a EFE por el Departamento de Salud.

Otros 142 geriátricos (13,6 % del total), 23 más que la semana pasada, tienen ancianos contagiados y están en situación naranja, aunque son brotes controlados.