EFEGinebra

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) cifró hoy en aproximadamente 6.000 los rescates de inmigrantes indocumentados y refugiados que tuvieron lugar entre el martes y el jueves en la ruta del Mediterráneo Central, que une Libia e Italia y es la más peligrosa y mortífera de todas.

El portavoz de la OIM, Joel Millman, señaló en la rueda de prensa de la ONU en Ginebra que este número de rescates se produjo entre la medianoche del martes hasta la medianoche de este jueves, según su homólogo en Italia, Flavio Di Giacomo.

El martes y miércoles fueron rescatados unos 4.129 inmigrantes indocumentados y refugiados y el jueves unas 2.000, cifra que la Guardia Costera italiana ha elevado a 2.300.

De confirmarse estas cifras no oficiales, los rescates efectuados superarían los 6.000 en las últimas 72 horas, calcula la OIM.

Según las últimas cifras de la organización, entre el 1 de enero y el 24 de mayo un total de 60.521 inmigrantes y refugiados consiguieron llegar a Europa, de los que el 80 % se había embarcado en la peligrosa travesía entre Libia e Italia.

Esta cifra es menor no obstante que la de las 193.333 llegadas registradas en el mismo periodo de 2016.

Un total de 50.267 personas llegaron a Italia en lo que va de año, número que no incluye a todos los hombres, las mujeres y los niños que fueron rescatados en los últimos días.

El año pasado en esta ruta llegaron 36.184 inmigrantes.

Solo en mayo se estima que llegaron 13.032 personas hasta el 24 de mayo pasado, la cifra mensual mas alta hasta el momento.

En la ruta del Mediterráneo Central han fallecido en lo que va de año 1.442 personas frente a los 982 del año precedente.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) indicó por su parte que en lo que va de año al menos 200 niños han perdido sus vidas en su intento de llegar desde Libia a Italia.

El vicedirector exejutivo de esta organización, Justin Forsyth, pidió en una conferencia telefónica desde Taormina (Italia), donde se celebra la cumbre del G7, a los mandatarios que adopten el plan de acción global de seis puntos que propuso recientemente.

Ese plan implica proteger a los niños, sobre todo los no acompañados, de la explotación y violencia; poner fin a la detención de infantes que buscan asilo; mantener a las familias juntas y dar a los niños un estatus legal; y proveer educación y acceso a atención médica y a otros servicios básicos a los menores.

Según Unicef, el año pasado un récord de 26.000 menores no acompañados o separados de sus familias llegaron a Italia.

Igualmente insta el plan a los líderes del G7 a hacer frente a las raíces del problema migratorio y de los refugiados y a promover medidas para luchar contra la xenofobia, la discriminación y la marginalización en los países de tránsito y destino.