EFESantander

Los consejeros de Sanidad de Cantabria, Galicia y Castilla y León han aprendido innumerables lecciones sobre la covid-19, una ingente información adquirida en apenas 20 meses que no tiene fin y que confían en que sirva a futuro, no sólo en la gestión de epidemias, sino también en la mejora del día a día del Sistema Nacional de Salud.

Las decisiones relacionadas con aspectos meramente sanitarios, de gestión de los recursos humanos o de la comunicación de los datos han sido las principales, pero no las únicas, preocupaciones en este tiempo, como reconocen Miguel Rodríguez (Cantabria), Julio García (Galicia) y Verónica Casado (Castilla y León).

Los tres han dado pinceladas del aprendizaje que deja la pandemia en sus respectivas comunidades durante unas jornadas sobre gestión clínica que acoge el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander.

Seguramente podrían haberse pasado horas contando su experiencia, pero la organización ha pedido brevedad para condensar en 15 minutos las respuestas de cada uno a cuatro preguntas relacionadas con la gestión de la pandemia.

ASPECTOS MEJORABLES

Los tres son conscientes de que muchas decisiones podrían haber sido más acertadas, pero también sostienen que se ha actuado en base a criterios técnicos, "la mejor forma para una crisis de estas características", y que el sistema "ha estado a la altura" gracias a su estructura y a sus profesionales.

La confusión en los primeros momentos respecto a la necesidad o no de usar la mascarilla; los primeros protocolos para realizar pruebas; las indicaciones "confusas" que en algunos momentos han creado incertidumbre al ciudadano; la atención a las residencias; y la comunicación de las medidas restrictivas son algunas de las cosas que el consejero cántabro pone en el debe de las comunidades.

"A nadie nos ha gustado tener que poner medidas restrictivas, pero han sido necesarias y han dado resultados", añade.

El titular gallego de Sanidad mira hacia la gestión de riesgos laborales, que ve "mejorable", y apuesta por mejorar la humanización, ya que, a su juicio, por culpa de la covid "se han dado pasos brutales hacia atrás".

También pone el foco en la falta de indicadores objetivos para determinar qué se podía hacer y qué no en ciertos momentos y la relación con algunos sectores afectados por la pandemia.

Por su parte, la consejera de Castilla y Verónica apuesta por reorganizar la atención primaria y por prepararse para evitar que la pandemia vuelve a "pillar por sorpresa".

"Tenemos que hacer una reserva estratégica de materiales, de formación profesional y de espacios", afirma.

LA MAYOR SATISFACCIÓN

Los tres tienen diversos motivos para estar orgullosos, pero los denominadores comunes son -según indican- la actuación de los profesionales sanitarios y no sanitarios, y el "acelerón" en materia de digitalización.

Cantabria presume en este sentido de haber intentado ir siempre por delante del virus, aunque haya sido difícil, y también de haber tenido una sobremortalidad "muy baja".

"No es un mérito del consejero, es un mérito del sistema sanitario cántabro y de las medidas impuestas", explica.

En Galicia valoran la campaña de vacunación, el trabajo multidisciplinar al que ha obligado la pandemia, así como la "enorme cantidad" de pruebas diagnósticas que se ha tenido que hacer y el "descubrimiento" que ha supuesto la enfermería comunitaria.

La titular de Sanidad de Castilla y León apunta como aspectos positivos la "agilidad" en la respuesta, la transparencia y la adopción de estrategias comunes gracias al Consejo Interterritorial de Salud.

"En dos años se ha avanzado en tecnología lo que no se había avanzado en los ocho anteriores", subraya Casado.

LA LECCIÓN APRENDIDA

Entre las múltiples lecciones aprendidas, el responsable sanitario de Cantabria se queda con que "España tiene un magnífico sistema de salud", pero que "está orientado" a la atención de las enfermedades, por lo que llama a centrarlo en la prevención.

García aboga por "empoderar" a todos los profesionales sanitarios, como por ejemplo los enfermeros; por tener una visión completa de la población, independientemente de que dispongan de un seguro privado; y por lograr estructuras "flexibles" en la logística y también en la relación con el paciente.

En Castilla y León dan importancia a que la población esté informada para generar tranquilidad y confianza y también a diseñar una Ley de Pandemias, así como apoyar la innovación farmacológica, "pero con evidencias", y a impulsar la investigación porque el sistema sanitario es una "fuente inagotable de innovación".

CAMBIOS INELUDIBLES

Entre los cambios que debe afrontar el sistema nacional de salud, para el que piden consenso, Casado reclama una financiación acorde que esté entre el 7 y el 7,5 por ciento del PIB.

"El sistema sanitario es de lujo. Pero si queremos que funcione como un Ferrari, hay que ponerle gasolina", destaca, antes de apostar por potenciar la atención primaria y por captar más profesionales para medicina familiar y otras especialidades que necesitan recursos humanos, como también señala Rodríguez.

La transformación digital de la asistencia y el abordaje de un modelo más personalizado basado en las tecnologías de la información y la comunicación son otras de las apuestas del consejero gallego.

Pablo G.Hermida