EFERoma

La niña marfileña de 4 años que llegó sola a Lampedusa tras viajar en una barcaza sin que nadie supiera quiénes eran sus padres pudo, gracias a una serie de increíbles coincidencias, abrazar a su madre cinco meses después.

La historia de la pequeña que llegó sola el pasado 4 de noviembre a la isla italiana había conmocionado al país, pero un mes después la niña volvía a ser noticia porque se había localizado a su madre bloqueada en algún lugar de Túnez.

Fue una increíble coincidencia lo que ayudó a localizar a su progenitora.

Otra niña, Nassade, de 8 años, procedente de Mali, y que llegó semanas después en otro bote a Lampedusa con su madre y su hermano pequeño, al ver una foto en un ordenador de un agente de policía exclamó: "Oumoh, Oumoh".

Nassade había reconocido a su amiga de juegos mientras esperaban su turno para partir en un centro en Túnez y su madre facilitó los datos e incluso el teléfono, por lo que la policía pudo localizar a la progenitora de Oumoh.

La encargada del departamento de menores de Agrigento, María Volpe, conocida como "Mama María" por la atención y dedicación que presta a los más pequeños, se encargó del papeleo y consiguió que cinco meses después se le concediese un visado para abandonar Túnez y llegar a Palermo para reunirse con su hija.

El abrazo se produjo ayer en una de las salas del aeropuerto de Palermo donde aterrizó Camara Zeinabou, de 31 años, y donde le esperaba su pequeña, engalanada con un bonito vestido rosa de fiesta.

La prensa italiana se hace eco hoy de la historia de Camara y Oumoh, que escaparon de Costa de Marfil para impedir que la niña fuera sometida a una ablación.

Cuando llegaron a Túnez, ya a salvo, tuvieron que esperar durante semanas, por lo que Camara Zeinabou decidió dejar a la niña al cuidado de una amiga y volver a su país para recoger algunas pertenencias y documentos que había olvidado con la urgencia de huir, pero a su vuelta le comunicaron que su hija había partido en una de las barcazas.

Zeinabou había contactado desde Túnez con organizaciones humanitarias y con Cáritas para intentar encontrar a su hija, pero sin éxito.

Las autoridades italianas confirmaron con un análisis de ADN que Camara era la madre de Oumoh, antes de traerla a Italia.

En el vídeo del reencuentro difundido por la policía, puede verse también la emoción de la agente María Volpe, que durante estos meses trabajó para traer a Italia a la madre de la niña.

"Ha sido una emoción fortísima. Hemos llorado todos. Camara me ha abrazado y agradecido todo. Para ella lo que ha sucedido es un milagro", dice Volpe.

Ahora madre e hija han sido acogidas en una comunidad de Palermo, que las esperaban ayer con una gran fiesta.