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La presidenta de la Agencia EFE, Gabriela Cañas, ha confiado este miércoles en que el plan estratégico de la empresa pueda estar aprobado antes de final de 2021 y en que su aplicación pueda ayudar a enjugar las pérdidas que, a estas alturas del año, se estiman en 11 millones de euros para este ejercicio.

Cañas, que ha detallado las perspectivas de la agencia pública durante su comparecencia ante la comisión de Presupuestos del Congreso, ha subrayado que, sin pretender eludir su responsabilidad de buscar el equilibrio financiero de la agencia, la rentabilidad de este medio de comunicación es un intangible que va más allá de lo meramente económico.

Como paso previo a que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), de quien depende EFE, dé luz verde al plan estratégico, Cañas ha explicado la necesidad de que pueda cerrarse un nuevo convenio colectivo para adecuarlo a las actuales demandas (teletrabajo y desconexión digital, entre ellas) y facilitar la renovación de la plantilla.

"Sin convenio colectivo no podemos establecer un plan estratégico, que esperemos que antes de final de año lo tengamos ya", ha explicado la presidenta de la agencia, quien ha augurado que el próximo será un año "de transición muy importante" y que en 2023 "podremos empezar a caminar".

Una de las medidas que se barajan en ese plan es la integración de los departamentos de Televisión, Gráfica y Radio, que Cañas ha calificado "de sentido común" y que debe servir para incrementar la producción audiovisual y generar mas ingresos, además de mejorar los medios tecnológicos y facilitar las sinergias entre los formatos.

No se trata, ha precisado, de un "desmantelamiento", sino de unir esas secciones para "facilitar la coordinación", si bien ha estimado comprensible que haya "resistencias al cambio".

"Los teletipos de hoy y de mañana son audiovisuales y hay que hacer más vídeo y más información audiovisual. Ese gran departamento nos ayudaría", ha comentado la presidenta de EFE, quien ha apuntado que otra gran agencia como Reuters ya ha aplicado con éxito esa fórmula.

La previsión es que EFE cierre 2021 con unas pérdidas de once millones de euros después de impuestos, frente a los 8,9 millones del pasado año, ha detallado Cañas.

Entre las razones que ha apuntado para justificar este resultado negativo, están las revisiones salariales, el incremento de la plantilla -en los límites de la tasa de reposición permitida por la SEPI- y de los gastos de desplazamiento por la reanudación de las coberturas informativas presenciales, así como las obras que se están acometiendo en la sede central de Madrid para poner en marcha una unidad de coordinación.

"No nos gusta nada, no hay ninguna complacencia, todo lo contrario. Pero la cantidad que nos aporta el Estado por cubrir servicios muy caros no ha variado", ha argumentado la presidenta de la agencia sobre el resultado negativo.

Como en los dos últimos ejercicios, en 2022 EFE va a recibir de las arcas públicas un máximo de 53,9 millones de euros, una cantidad que responde a su categoría de Servicio de Interés Económico General (SIEG) reconocida por la UE desde 2017.

Otra de las razones que Cañas ha alegado sobre la situación contable es que el sector de los medios de comunicación, el principal nicho comercial de EFE, "no ha encontrado todavía su modelo de negocio", por lo que sigue en crisis.

Los ingresos en España se resienten por ello, mientras que tienden a estabilizarse en el exterior y crecen ligeramente para la información económica, mientras que EFE apuesta por proyectos como EFEVerifica contra la desinformación, que ha recibido el apoyo de varios miembros de la comisión quienes han instado a Cañas a profundizar en esa labor.

Cañas ha hecho ver a los diputados que la rentabilidad de EFE no sólo ha de juzgarse desde el punto de vista económico, sino también observar el valor "intangible" que tiene ser voz del español en el mundo, al estar presente en 120 países, y por su labor de servicio público y de freno de los bulos.

"Merece la pena apoyar a la agencia por su valor estratégico y vocación de servicio público", ha pedido a los grupos políticos, a los que ha recordado que EFE cuesta menos al Estado que algunas televisiones autonómicas.

Para reducir las pérdidas y no depender tanto del dinero del Estado, Cañas ha abogado por diversificar las fuentes de ingresos, en especial, mediante eventos y actividades patrocinadas, para lo que EFE ha lanzado su proyecto EFEcomunica, a la vez que se ha emprendido el saneamiento de las sociedades participadas EFEagro y la European Pressphoto Agency (EPA).

En cuanto a la situación de la plantilla, que es de 1.106 personas, ha apuntado que este año se espera cerrar con la incorporación de 30 personas y que el plan estratégico facilitaría que hubiera prejubilaciones voluntarias en 2022 para, posteriormente, contratar nuevo personal.

Los portavoces de PP, Vox y Cs han criticado la falta de control parlamentario de EFE, en contraposición a lo que ocurre con RTVE, y en ese sentido Cañas se ha mostrado dispuesta a comparecer cuando el Parlamento lo determine y ha recordado que la agencia está sometida a múltiples controles contables.