EFEToronto (Canadá)

La joven saudí Rahaf Mohammed Al Qunun, que escapó Arabia Saudí tras apostatar del islam y huir de su familia, llegó hoy a Toronto (Canadá) para empezar su nueva vida como asilada en el país norteamericano.

Al Qunun llegó al aeropuerto de Toronto poco después de las 9.15 de la mañana (14.15 GMT) procedente de Bangkok tras hacer escala en la capital surcoreana, Seúl.

Cuando apareció por la puerta de llegadas del aeropuerto a las 10.30 (15.30 GMT), Al Qunun estaba acompañada por la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland.

Sonriente y vestida con un gorra del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) y un suéter estampado con las palabras "CANADA", la joven de 18 años compareció en silencio durante unos minutos ante las cámaras de televisión y medios de comunicación que la esperaban.

Freeland, abrazada a Al Qunun, anunció: "Esta es Rahaf, una nueva canadiense muy valiente. Rahaf quería que los canadienses viesen que ha llegado a su nuevo hogar. Pero ha tenido un viaje muy largo y cansado así que preferiría no hacer declaraciones hoy".

"Es una joven mujer muy valiente que ha sufrido mucho. Y ahora va a ir a su nuevo hogar", añadió Freeland.

Pero aunque Al Qunun no habló ante los medios de comunicación que la esperaba, sí se expresó a través de Twitter, el medio que dio a conocer a todo el mundo su caso.

En su cuenta de Twitter, Rafah publicó varias imágenes de su viaje hacia Canadá, incluida una foto tomada poco antes de que su avión tocase tierra en Toronto.

"Dios mío, estoy en Canadá", escribió la joven en un tuit adornado con corazones, iconos de la bandera de Canadá y símbolos de paz.

Y tras aparecer con Freeland en la puerta de llegadas del aeropuerto, Al Qunun volvió a recurrir a Twitter para decir: "Gracias, Canadá. La mejor gente del planeta".

Después de que Al Qunun se retirase, Freeland explicó cómo la joven había conseguido refugio rápidamente, una semana después de que escapase de Arabia Saudí.

"Acnur, tras hablar con Rahaf y considerar su situación, le concedió el estatus de refugiada. Acnur tuvo que encontrarle asilo porque entendió que estaba en una situación peligrosa. Acnur buscó de forma urgente un lugar que le diese asilo. Canadá está satisfecha de que fuimos capaces de actuar rápidamente", dijo Freeland.

Freeland añadió que la decisión de conceder asilo a Al Qunun es parte de la política del Gobierno canadiense de defender los derechos humanos en todo el mundo.

"Canadá cree firmemente en la defensa de los derechos humanos en todo el mundo y que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Lo creemos y realizamos acciones tanto domésticamente como en todo el mundo", explicó Freeland.

La ministra canadiense no contestó a varias preguntas de cómo afectará la concesión de asilo a las ya tensas relaciones que Canadá mantiene con Arabia Saudí por las críticas de Ottawa a las violaciones de derechos humanos en el país árabe.

En la actualidad, Arabia Saudí ha retirado a su embajador en Ottawa en protesta por los tuit de Freeland en agosto de 2018 en defensa de activistas pro derechos humanos saudíes encarcelados por las autoridades de Riad.

Tras esos mensaje, Riad castigó a Canadá con medidas económicas y políticas y solicitó al Gobierno canadiense que se disculpase públicamente por criticar al régimen saudí.

Hasta el momento, Canadá se ha negado a ello y, aunque ha intentado calmar la situación con las autoridades saudíes, ha mantenido que seguirá defendiendo los derechos humanos en todo el mundo.

Freeland sí indicó que para Canadá, salvar una vida merece la pena.

"Una sola mujer o niña en peligro es demasiado. Es obvio que la opresión contra mujeres no se puede resolver en un día. Pero yo creo en encender una vela en vez de maldecir la oscuridad. Si podemos salvar una persona, una mujer, eso es algo bueno", declaró la ministra.

Julio César Rivas