EFELleida/Barcelona

La epidemia avanza sin control en la comarca del Segrià, donde ya hay 69 personas hospitalizadas, 9 de ellas en la UCI, y donde necesitan médicos neumólogos, intensivistas e internistas, más rastreadores de contactos y más agentes que hagan un seguimiento comunitario de las medidas de aislamiento.

Con 33 nuevos positivos notificados en las últimas 24 horas y más de 500 en una semana, el departamento de Salud ha decidido reforzar con 15 profesionales el servicio de vigilancia epidemiológica en la comarca, cuyos 210.000 habitantes están confinados perimetralmente desde el sábado.

La gerente de la Región Sanitaria de Lleida, Divina Farreny, ha reconocido que tienen dificultades para garantizar el aislamiento de personas que han dado positivo y son asintomáticas, así como los casos sospechosos, y ha pedido la colaboración de los ayuntamientos para que hagan acción comunitaria y ayuden a confinar a estas personas, muchas de ellas temporeros con dificultades idiomáticas.

Ante esta situación de descontrol, los médicos del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida han hecho un llamamiento explícito para que la ciudadanía cumpla "estrictamente" las medidas de prevención -distanciamiento de seguridad, higiene y mascarilla-, y han requerido a las instituciones "directrices claras y urgentes".

El infectólogo Oriol Mitjà, asesor del Govern en el proceso de desescalada, ha ido más allá y ha urgido decretar un confinamiento domiciliario, someter a los 20.000 temporeros del Segrià a "test masivos" y darles condiciones dignas de trabajo y alojamiento para que no sigan viviendo "amontonados".

Para afrontar la situación, Salud ha vuelto a medicalizar el Hotel Nastasi para acoger a pacientes en proceso de recuperación o que no puedan estar aislados en sus casas, y ha reorganizado todos los servicios de atención primaria para apoyar la lucha contra la COVID-19.

Según el gerente del ICS en Lleida, Ramon Sentís, entre los 250 profesionales sanitarios que se han ofrecido para acudir a ayudar al Segrià no hay especialistas en atención a enfermos críticos y semicríticos, ya que se trata de personal recién titulado y necesitan neumólogos, intensivistas e internistas.

El hospital Arnau de Vilanova de Lleida ha abierto ya dos plantas para acoger enfermos de COVID: una está ya a pleno rendimiento, la segunda está al 50 % de ocupación y se prepara para abrir una tercera en los próximos días ante la previsión del aumento de casos, aunque en estos momentos no dispone del suficiente personal para cubrir esta tercera planta.

Por ello, ha dicho que precisarían 20 médicos y 50 enfermeras que se destinarían a cubrir las plazas de esta planta y, si fuera necesario, también la UCI.

También se están planteando derivar algunos pacientes de Lleida a otros hospitales de fuera de la provincia, como a los de Igualada, Manresa, Reus, Tarragona o, incluso, al área metropolitana de Barcelona.

En la comarca del Segrià, que agrupa a 38 municipios, incluida la capital leridana, hay 15 brotes activos, tras confirmarse hoy uno nuevo en otra empresa frutícola, con lo que ya son 11 las firmas de fruta que acumulan varios positivos.

Técnicos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad han mantenido hoy una reunión con técnicos de Salud Pública de la Generalitat para valorar la situación del Segrià, aunque no ha trascendido lo que han planteado en ella.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio que sigue desde "una situación de preocupación" los brotes del Segrià (Lleida) y A Mariña (Lugo), los que más le inquietan, y no ha querido valorar si la Generalitat tardó demasiado en confinar perimetralmente el Segrià, aunque sí ha señalado que era "una decisión difícil de tomar".

Illa ha alertado de que "en función de cómo evolucionen las cosas no se puede descartar nada", tampoco un confinamiento domiciliario en esta comarca leridana.

También la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha reconocido que el comité del Plan de Protección Civil de Cataluña (Procicat) estudiará si hace falta tomar medidas "más drásticas" que las vigentes para controlar el rebrote del Segrià.

La epidemia de COVID-19 ha causado ya 12.601 muertes en Cataluña, cinco más de las notificadas por las funerarias ayer, mientras que ha sumado 288 nuevos contagios, un 75% de ellos en el área metropolitana de Barcelona.

Los grupos del PSC y el PPC en el Parlament han cuestionado la capacidad de la consellera de Salud, Alba Vergés, para gestionar la crisis sanitaria, y han reclamado que otra persona asuma las riendas del departamento.

Los sindicatos CCOO y UGT han denunciado el "abandono" que sienten los profesionales sanitarios porque la Generalitat "no está respondiendo a sus necesidades", y también el "trato discriminatorio" que, según ellos, algunos ayuntamientos del Segrià dan a los temporeros de la campaña de la fruta.