EFESantiago de Compostela

La Xunta ha decidido endurecer las medidas contra la covid-19 desde la medianoche de este jueves, con limitación de reuniones a cinco personas tras constatar el "factor más alarmante" de todos los posibles, ver que "de forma progresiva" esta enfermedad altamente contagiosa va afectando a los grupos de población de mayor edad.

En la argumentación de las nuevas normas publicadas en el diario oficial de la Comunidad tres minutos antes de las 00:00 horas, el gobierno autonómico detalla que la incidencia acumulada a siete días en personas de 80 y más años es del 60,45 por cada cien mil habitantes y, a 14, del 172,05, con una consecuencia muy directa: el aumento de la presión en áreas hospitalarias, cuidados críticos y en las urgencias sanitarias.

El comité clínico que asesora al Ejecutivo en la gestión de la pandemia creyó determinante la "necesidad de proteger a los grupos más vulnerables y al sistema asistencial", con medidas tendentes a reducir la interacción social en ambientes donde hay "mayor confianza y relajación", caso de los ámbitos familiares y de amistad.

"Ante la evolución epidemiológica y sanitaria desfavorable que se está detectando en el conjunto del territorio y en especial ante el incremento de las hospitalizaciones, es preciso ampliar sin demora las restricciones al desarrollo de aquellas actividades que se han detectado como de mayor riesgo de transmisión y contagio", recoge al boletín.

El hecho de que sea tan difuso diferenciar entre personas sanas y enfermas, en los supuestos de asintomáticos o de levedad, es uno de los factores en los que se incide en la explicación aportada.

El informe de la Dirección General de Salud Pública del 21 de octubre indica que las cifras más altas en Galicia, en esta segunda ola, se registraron en el mes de agosto, -a siete días con tasas acumuladas de 70 casos por cien mil habitantes-; las cuales bajaron lentamente -hasta los 50 casos por cien mil-.

Con todo, hubo un importante repunte en los últimos días, como se explica en el diario oficial. "Desde esa tasa de 50 casos por 100.00 habitantes de los primeros días del mes de octubre, se subió hasta los 80 casos por 100.000 en una semana, lo que implica una subida del 60% en ese período de tiempo".

Eso provocó que hace una semana las reuniones se limitasen a diez personas no convivientes pero, pese a ello, "las tasas, en lugar de reducirse, siguen aumentando" hasta el punto de que si se comparan con las de la semana anterior "nos encontramos con que la incidencia a tres días, que era del 27,75%, pasó a ser del 39,82".

Con ese panorama, la tasa de incidencia en los últimos siete días aumentó, del 80,46 al 85,57, y la tasa de los últimos catorce días medró igualmente, de 133,43 a un 164,73.

Además, el número reproductivo instantáneo, que da la pista del número de casos secundarios por cada uno de los activos, está por encima de uno en todas las áreas sanitarias, a excepción de Ourense, donde las restricciones son más severas, con cierres perimetrales en la capital provincial y los ayuntamientos de Barbadás, Boborás, O Irixo y O Carballiño, que ahora se amplían a los municipios de Verín, Oímbra y Vilardevós.

El número reproductivo instantáneo, un importante indicador de la capacidad de contagio de un positivo, tiene "una tendencia ascendente también en todas las áreas sanitarias a excepción de la de Ourense, lo que sugiere que las restricciones adoptadas están mejorando la situación" allí, detalla Sanidad.

"De este dato -arguye la Xunta- se deduce que la transmisión está aumentando, por lo que se espera que la tendencia de casos y tasas vaya a seguir aumentando".

El tanto por ciento de positividad de las PCR, las pruebas de mayor fiabilidad, va en esa misma línea, y, de todos los ayuntamientos de Galicia, que son 313, son solamente 48 los que no han tenido casos en los últimos 28 días.

Un conjunto de circunstancias que aconseja la "aplicación de medidas restrictivas" por un plazo de catorce días, el necesario, puntualizan los especialistas, para una valoración en condiciones.

El Diario Oficial de Galicia (DOG) reproduce, en suma, la apreciación de que "la tendencia creciente de los últimos días continúa y que la situación va empeorando de modo global" y de ahí la urgencia de aplicar "el principio de precaución y actuación precoz de cara a poder enfrentar los próximos meses", con la llegada del frío, "en la mejor situación epidemiológica posible".

"Teniendo en cuenta el estudio de los brotes ocurridos en Galicia y su tendencia a que el ámbito en el que se generan es predominantemente" el familiar, social y el de la amistad, los asesores consideran conveniente "establecer para toda Galicia restricciones respecto al tamaño de los grupos de cualquier actividad o evento familiar o social, estableciendo un máximo de cinco personas para grupos no convivientes".

Esto no será de aplicación en actividades laborales, empresariales, profesionales y administrativas, ni tampoco en las que se desarrollan en centros universitarios, educativos y de formación y ocupacionales.

En el caso de Santiago, la capital, y del núcleo de Milladoiro, en el ayuntamiento conlindante de Ames, hay una mayor severidad, pues los encuentros solamente serán posibles entre personas que convivan bajo el mismo techo.

En Compostela "siguen apareciendo casos diarios de modo continuo", el brote "está evolucionando claramente en sentido negativo" (la tasa de incidencia aumentó considerablemente en los últimos tres días e igual el número de contactos con PCR positivas relacionadas con un positivo), y las medidas hasta ahora no han conseguido "frenar la incidencia".

Aumentar el nivel de restricción es algo que se ha probado eficaz, expone la Xunta, que pedirá la ratificación judicial de estas disposiciones.

Galicia supera los cinco mil casos activos, este miércoles ha vuelto a rebasar los cuatrocientos contagios diarios y son 847 las muertes desde el inicio de la emergencia sanitaria.

Once de ellas, de ancianos, se han producido hoy.