EFESantander

La historia se repite en Cantabria, que ha sufrido un nuevo episodio de crecidas en los ríos con "muchos" daños materiales, pero no humanos", y con la resignación que supone para los vecinos de las zonas afectadas, que empiezan a acostumbrarse a que cada año haya inundaciones sobre estas fechas.

Tras unos días de amenaza por las persistentes lluvias de la semana pasada, Cantabria se ha levantado este lunes con crecidas en diversos ríos de la región, que han llevado al Gobierno regional a elevar la emergencia del Plan de Inundaciones.

Ya no es una novedad que Cantabria tenga inundaciones por esta época, puesto que en los últimos dos años se han producido crecidas importantes en los ríos causando estragos en poblaciones cercanas, como las de 2019 en Reinosa.

Las lluvias, unidas a la nieve derretida por el aumento de las temperaturas, han provocado unas 150 incidencias durante la noche y han levantado la preocupación de los alcaldes de las zonas cercanas a los ríos, sobre todo las cuencas del Pas, el Saja, el Asón y el Ebro.

En todo el día, 82 personas han sido evacuadas y el Centro de Atención a Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria ha recibido 1.200 llamadas relativas a los daños ocasionados por las lluvias, lo que ha generado 450 incidencias.

Se han registrado inundaciones en garajes, viviendas, locales y bajos; y la afección de distintos puntos de la red viaria por balsas de agua, argayos y árboles caídos.

Así, se mantienen abiertas 151 incidencias, de las que 34 afectan a la red de carreteras, con ocho cortadas (seis completamente y dos de forma parcial).

Las vías más afectadas son la CA-283, la CA-321, la CA-320, la CA-356, el camino vecinal que une Santiurde de Toranzo con Borleña y la CA-803 que da acceso a Villasuso de Cieza.

Por todo ello, desde por la mañana se han instalado puestos de mando avanzado en Piélagos, Ampuero y Reinosa para seguir de cerca la situación y solucionar los problemas derivados de las crecidas.

Entre ellos, la inundación del polígono de Marrón, en Ampuero, municipio que ha amanecido casi sumergido, con su plaza de toros cubierta por varios palmos de agua.

En Virgen de la Peña (Cabezón de la Sal), la principal preocupación ha sido que el Saja ha derribado una pilastra del puente en construcción de Virgen de la Peña, aunque la obra podrá seguir con normalidad, siempre que el otro apoyo no resulte dañado.

Además, una quincena de colegios han suspendido sus clases esta jornada para evitar el desplazamiento de los alumnos.

A lo largo de la mañana han sido constantes los avisos del servicio de emergencias 112 en relación a actuaciones en garajes, locales, viviendas y comercios, así como las evacuaciones, en algunos casos complicadas porque hay personas que se niegan a abandonar sus viviendas, como han señalado desde el Gobierno.

El momento crítico ha llegado con la pleamar, en torno a las 12.00 horas, cuando el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que ha cancelado su agenda para visitar los lugares más afectados, ha asistido a la reunión del Centro de Coordinación Operativa.

En este encuentro se ha informado de los principales sucesos de la mañana, y se ha mandado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía porque en las siguientes horas estaba previsto que remitiese el temporal, como así ha sido.

"Esto va a ser cada vez más habitual porque hay un cambio climático en marcha", ha dicho Revilla, quien ha subrayado que Cantabria atenderá las necesidades más perentorias de la población y restablecerá las comunicaciones en las carreteras afectadas.

En total, casi 400 personas han participado en el operativo para minimizar el impacto de las inundaciones, que también se han dejado notar en Reinosa, donde se han preparado colocando sacos de tierra en el parque Campo Colorado.

En esa zona ya saben lo que es sufrir inundaciones, después de que hace dos años sufrieran uno de los peores episodios de su historia en el entorno de la avenida de la Naval.

Por la tarde han continuado los problemas, sobre todo en la cuenca del Pas, donde la situación ha sido especialmente compleja.

A última hora, el alcalde de Puente Viesgo -uno de los municipios afectados-, Óscar Villegas, señalaba a Efe que la situación ya era "más tranquila", después de que haya bajado el nivel del agua "más de un metro" en un día "durísimo".

Las precipitaciones, que durante los últimos días han sido "más persistentes que intensas", cesarán desde esta noche hasta el próximo jueves, según ha anunciado a Efe el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología en Cantabria, José Luis Arteche.

Por Pablo G.Hermida