EFEBruselas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, se unieron este lunes en el Parlamento Europeo para alertar de que el mundo aún no es un lugar justo para las mujeres, una desigualdad que ha agravado la crisis del coronavirus.

"Dicho simplemente, nuestro mundo no funciona como debería para las mujeres", resumió Harris en una intervención grabada en vídeo ante la Eurocámara con motivo del Día Internacional de la Mujer, donde alertó sobre el impacto del coronavirus en el acceso de las mujeres a la sanidad, su estabilidad económica y su integridad física.

"Esta crisis global ha dejado clarísimas tanto las contribuciones de las mujeres como los retos que enfrentan", afirmó la vicepresidenta estadounidense, en un discurso en el que reconoció la labor de quien fuese la primera mujer presidenta del Parlamento Europeo, Simone Veil (1979-1982) y la primera líder de la Eurocámara en ser elegida por sufragio directo.

Harris compartió datos sobre cómo la pandemia ha afectado desproporcionadamente a las mujeres, que ocupan casi cuatro de cada cinco empleos en el sector sanitario pero también se han visto impactadas por salidas forzadas del mercado laboral en sectores como el cultural, turístico o el del trabajo doméstico.

También Von der Leyen reconoció que "el terreno de juego no está equilibrado" cuando "las mujeres tienen que trabajar el doble para recibir el mismo salario, liderazgo o puesto de liderazgo" que sus colegas hombres, y se refirió a la brecha entre hombres y mujeres con un trabajo en Europa: mientras que la tasa de empleo femenino en Europa es del 67 %, la del masculino es del 78 %.

“Demasiadas mujeres en Europa carecen de una oportunidad fundamental: la de trabajar y ganar un salario”, resumió Von der Leyen, que recalcó el objetivo de la Comisión Europa de reducir esta brecha de 11 puntos a la mitad.

Para ellos, prometió reforzar aspectos como el apoyo al cuidado de los hijos "para que nadie tenga que elegir entre ser madre o padre o tener una carrera" y el de las personas mayores, o el impulso a la llegada de mujeres en puestos de liderazgo público y privado.

Por su parte, Jacinda Ardern incidió en que las cifras de las mujeres en cargos de poder "no importan mientras siga habiendo una sobrerrepresentación femenina en pérdidas de empleo, bajos salarios y estadísticas de violencia de género".

"Es la manera real de ver si hemos hecho progreso y si tenemos igualdad", subrayó la primera ministra neozelandesa en un mensaje en vídeo, en el que instó a incluir a las mujeres en todas las tomas de decisiones para asegurar que la respuesta a la crisis del coronavirus "tiene en cuenta las necesidades de todo el mundo".

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, quien abrió la celebración por el Día Internacional de la Mujer en el pleno del Parlamento Europeo, quiso recordar las palabras de la filósofa feminista Simone de Beauvoir para advertir de que "solo hace falta una crisis para que los derechos de las mujeres vuelvan a cuestionarse" e instó a permanecer atentos.

"La pandemia muestra lo clave que es cuidar de otros en nuestra sociedad, algo que hacen principalmente las mujeres pero que es responsabilidad de todos. Debemos verlo como un bien público", pidió Sassoli.