EFEGinebra

Los inmigrantes y potenciales refugiados que han llegado en lo que va de año por el Mediterráneo a Europa rozan los 60.000, mientras que los decesos han superado los 1.300, informó hoy la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Estas muertes han sido contabilizadas entre el 1 de enero y el 22 de mayo, concretó la agencia de las Naciones Unidas en un comunicado.

Prácticamente todos los fallecimientos han ocurrido en la ruta del Mediterráneo central, que une el norte de África con Italia y que es la más peligrosa del mundo.

De las 59.153 llegadas por el Mediterráneo en lo que va de año, 50.041 correspondieron a Italia, una situación distinta a la que se observaba en el mismo periodo de 2016, cuando la mayoría de las llegadas se registraban en Grecia.

A estas alturas del año pasado, 190.977 migrantes habían llegado a Europa, de ellos 156.000 a Grecia y 33.000 a Italia.

A pesar de que el número total de migrantes que lograron pisar el Viejo Continente este año es muy inferior al de 2016, el total de muertes registradas en ambos periodos es similar.

Si en el año pasado perecieron al menos 1.381 migrantes al intentar cruzar el Mediterráneo, en 2017 sus aguas se han cobrado la vida de 1.340 personas, según las muertes que han podido ser contabilizadas.

El número de cadáveres recuperados en las aguas del mar en lo que va de año se eleva a 226.

El flujo migratorio se ha intensificado en las últimas semanas en el Mediterráneo debido a condiciones meteorológicas más favorables y, durante el fin semana pasado, la Guardia Costera italiana rescató a más de 4.000 migrantes, recordó la agencia de la ONU.