EFERedacción Internacional

A pesar de que prácticamente todos los países tomaron medidas para intentar evitarlo, las residencias de ancianos se han convertido en tristes protagonistas de la pandemia en Europa, al acumular tasas muy altas de contagiados y fallecidos por la COVID-19.

La mayoría de las instituciones para ancianos, el grupo de población con el mayor número de víctimas mortales causadas por el coronavirus, se vieron desbordadas desde el inicio de la pandemia, con escasez de personal preparado y sin el material adecuado para enfrentarse a lo que se avecinaba.

El colapso de los sistemas nacionales de salud tampoco ayudó a que estas instituciones pudieran derivar a sus enfermos a los saturados hospitales, mientras crecía el número de contagiados entre los trabajadores y los ancianos, un cóctel explosivo con miles de muertos que las ha colocado ahora en el punto de mira.

== ESPAÑA (Más de 150.000 contagios y más de 15.000 muertos)

En las cerca de 5.000 residencias para mayores que hay en España, un país con algo más de 6 millones de personas que superan los 70 años, se han registrado varios miles de muertos: sólo en la región de Madrid, las autoridades cifraron este miércoles en 4.750 los fallecidos en estos centros por coronavirus, mientras que en Cataluña la cifra oficial supera el millar.

Sin embargo, está claro que serán muchos más, pues a las muertes en las dos regiones más pobladas del país hay que sumar las de otras zonas, así como los numerosos casos de fallecidos con claros síntomas, pero sin diagnosticar, en cuyos certificados de defunción figura como causa: "posible COVID-19"

Algunos de esos ancianos fallecieron desatendidos e incluso hubo residentes que llegaron a convivir con los cadáveres durante días, una situación que conmocionó la sociedad española y obligó al Gobierno a desplegar a militares para encargarse de los centros, mientras varias fiscalías territoriales abrieron investigaciones.

Los cuidadores, por su parte, protestan por carecer de medios y formación y las familias se quejan de falta de información.

== ITALIA (Más de 143.000 contagios y más de 18.000 muertos)

En las 6.715 residencias que hay en Italia, la mayoría de ellas privadas, tampoco hay cifras oficiales sobre muertos: en febrero y marzo "se han duplicado e incluso triplicado" en las regiones del norte, apunta a Efe el presidente de la Unión de Instituciones e Iniciativas de Asistencia Social (Uneba), Franco Massi, aunque no se sabe el número exacto de fallecidos porque hasta la semana pasada no se realizaban pruebas en los centros de mayores.

"Al principio hubo una gran atención a los hospitales. Solo en los últimos días las medidas se han empezado a dirigir a las residencias, pero el daño ya está hecho", explicó Massi, para quien han llegado "con retraso", ya que la única que se tomó hace un mes fue la prohibición a los parientes de visitar estos centros.

En la provincia de Bérgamo, la más afectada por la epidemia, los ancianos fallecidos pueden llegar a los 600, según las asociaciones de residencias citadas por medios italianos.

== FRANCIA (Más de 117.000 y más de 12.000 fallecidos)

En Francia, que cuenta con unas 7.200 residencias de ancianos, el 43 % de ellas públicas, se han registrado hasta la fecha 4.166 muertos por el COVID-19 en estos centros desde el inicio de la epidemia, frente a los 12.200 totales.

Desde el 11 de marzo, el Gobierno prohibió las visitas a los ancianos para evitar el contagio y el pasado lunes el ministro de Sanidad, Olivier Veran, anunció un programa masivo de test en los mismos para poder confinar en su interior a los que den positivo.

El personal de estos centros, unos 400.000 trabajadores, ha denunciado falta de material de protección y en algunos casos, una decena en todo el país, han decidido confinarse con los residentes para limitar los contactos externos.

== R. UNIDO (Más de 65.000 casos y casi 8.000 muertes)

En el Reino Unido, por el momento sólo se han contabilizado oficialmente 24 mayores fallecidos en dos residencias de Escocia, aunque es probable que la cifra sea mucho mayor dado que el número de centros que se ocupan de ancianos asciende a 11.293, según datos oficiales de 2017.

Las residencias británicas, que son en su mayoría privadas, pueden contar con personal sanitario (son más caras) o no, lo que también provoca dudas sobre la atención recibida por los residentes con menor poder adquisitivo.

El Gobierno conservador británico ha facilitado directrices a las residencias sobre la COVID-19 y ha prometido equipamiento de protección adecuado para los cuidadores, aunque éstos se han quejado de que carecen del material necesario, como mascarillas y guantes.

== ALEMANIA (Más de 118.000 infectados y más de 2.500 muertes)

Hasta el pasado domingo, la cifra de residentes muertos por el coronavirus en Alemania superaba los 150, con una situación particularmente dramática en los estados federados de Renania del Norte-Wesftalia, Baviera, Baja Sajonia y Baden-Württemberg.

Unas 820.000 personas viven en las 14.500 residencias de ancianos que existen en Alemania, la mayoría dependientes de entidades eclesiásticas y empresas privadas y sólo 682 son públicas.

Las residencias habían restringido mayoritariamente el régimen de visitas con el fin de evitar contagios y en varios centros se han registrado casos de contagio masivo no sólo entre sus residentes, sino también entre los cuidadores, debido particularmente a la falta de equipamiento de protección.

== HOLANDA (Más de 21.000 casos y más de 2.300 muertos)

De los 2.500 hogares para ancianos que existen en Países Bajos, donde viven unas 125.000 personas, se calcula que aproximadamente 900 (40%) han informado de contagios por coronavirus, con una cifra de casos cercana a los 1.800, pues no se hacen test a todo el mundo.

Confirmados han muerto al menos 389 ancianos, pero sin pruebas a todos los fallecidos -incluso aquellos que tenían síntomas- la Asociación de Especialistas en Medicina para Ancianos (Verenso) cree que la cifra de muertos es mucho más alta.

No existe una medida general de "aislamiento", aunque se prohibieron las visitas a los centros en todo el país para proteger a los mayores, con la curiosidad de que algunas residencias permiten el confinamiento en el centro de la pareja de la persona ingresada mientras dure la epidemia.

== BÉLGICA (Casi 25.000 contagiados y más de 2.500 fallecidos)

En Bélgica, con cerca de 143.000 camas para una población de 500.000 ancianos de más de 80 años, no se publica una cifra unificada de muertes, sino que cada región aporta sus datos y apenas hay: en Flandes entre el 1 y 4 de abril, 241 personas y en Valonia, 106 hasta el 31 de marzo.

Se trata de cifras parciales y muy limitadas, que, sin duda, aumentarán con los cómputos al final de la pandemia.

A lo largo de esta semana se han repartido 20.000 test rápidos entre residentes y trabajadores de los centros y desde algunos sectores, como la asociación Santhea, se ha denunciado la falta de personal, de material de protección y de medidas efectivas durante la cuarentena.

== PORTUGAL (Casi 14.000 casos y más de 400 muertos)

En Portugal, el impacto del coronavirus en las cerca de 2.500 residencias que hay (la mayoría de entidades no lucrativas, como la Santa Casa de la Misericordia) no ha sido masivo, aunque hay casos destacados, como el centro de Aveiro en el que fallecieron 15 personas y otras 78 dieron positivo.

Se han desarrollado recomendaciones especiales para las residencias de ancianos durante la pandemia y las visitas de familiares están limitadas desde el día 13 de marzo, cuando se declaró el estado de alerta.

== GRECIA (Casi 2.000 casos y cerca de 90 muertos)

Grecia aparece como la excepción a la norma: en las alrededor de 300 residencias para mayores que hay no se ha detectado por ahora ningún caso de coronavirus e incluso hay camas libres en los centros para poder tratar casos de COVID-19 si no hubiera espacio en los hospitales.

En vista de que el sistema sanitario no está preparado para hacer frente a una ola de infecciones en las residencias -hay alrededor de 30.000 residentes- el Gobierno impuso el pasado 24 de marzo una cuarentena total a estos centros de mayores y esa medida ha funcionado.

En Grecia, en torno a la mitad de las residencias son privadas. El resto, dependen de municipios o de la iglesia ortodoxa.

== AUSTRIA (Más de 13.000 casos y casi 300 muertos)

En Austria existen unas 900 residencias para ancianos o personas que requieren cuidados especiales, de las que la mayoría (66%) son de carácter privado.

No hay datos sobre fallecidos y hospitalizados y, aunque el Ministerio de Sanidad ni siquiera ha informado de cuántos casos de coronavirus ha habido en asilos, los medios han informado de al menos unos 30 en una veintena de residencias.

El Gobierno no ha impuesto una prohibición total de las visitas, sólo "recomendado enérgicamente" evitarlas o reducirlas al máximo, aunque sí lo han hecho algunos Gobiernos regionales.

Y como en muchas otros países, los cuidadores han denunciado la falta de equipos de protección.

== R. CHECA (Más de 5.500 infectados y más de 100 muertos)

Las medidas de protección tomadas en las 500 residencias públicas y privadas de ancianos de la República Checa, con capacidad para unas 40.000 personas, han logrado proteger a este colectivo al menos de momento.

Ha habido casos de contagio en residencias, pero no se ha notificado ningún fallecimiento y en nueve centros los trabajadores se han aislado durante dos semanas voluntariamente con los ancianos a su cargo para reducir el riesgo.

== TURQUÍA (Más de 42.000 casos y más de 900 muertes)

En Turquía, con una población de más de 83 millones de personas, hay solo 395 geriátricos: las familias consideran una vergüenza ingresar a un pariente en una residencia y es algo muy infrecuente.

Hasta ahora no se ha informado de ningún caso de coronavirus en estos centros.

Las visitas están restringidas, se han difundido normas especiales de higiene para el personal y se ha recomendado aislar a quienes pudieran contagiarse.

== RUSIA (Casi 12.000 casos y casi 100fallecidos)

Por ahora en Rusia no hay datos sobre la incidencia del coronavirus en ese sector, aunque muchas residencias informaron de que han cumplido las recomendaciones de las autoridades para efectuar labores de desinfección en los centros y suspender las actividades masivas.

Al contrario que en el resto de Europa, la mayoría de las residencias para mayores en Rusia son públicas y sus ocupantes son, en su mayoría, ancianos solitarios y en situación económica vulnerable, sin residencia fija.