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España ha superado el hito de los 25 millones de inmunizados coincidiendo con un aumento de los contagios, un escenario que, gracias a la vacunación, no se traduce en un incremento proporcional de la mortalidad como sí ocurrió en la tercera ola de la pandemia, cuando se reportaban más de 2.000 muertes a la semana.

Si se comparan las cifras de muertes de esta semana (del 19 al 25 de julio) con respecto a la misma del mes de enero (del 18 al 24), se puede comprobar cómo las vacunas han sido cruciales a la hora de reducir la cifra de fallecidos e ingresados en las ucis estos últimos seis meses.

Precisamente en esa semana de enero, España había inmunizado con pauta completa a 2.315 personas, lo que suponía el 0,005 % de la población -la campaña de vacunación comenzó apenas un mes antes, el 27 de diciembre de 2020-.

Durante esos días, Sanidad notificó más de 400 muertes diarias y la cifra semanal de decesos ascendió a 2.127, mientras que la presión en las unidades de cuidados intensivos rondaba el 40 % de ocupación.

Seis meses después, la situación es distinta. La quinta ola ha comenzado a ralentizar su crecimiento, pero España sigue registrando un importante número de casos diarios y una incidencia elevada de transmisión.

Pero tales cifras, en cambio, no se reflejan en un crecimiento de los fallecimientos, tal y como ocurrió en enero. Esta semana se han notificado hasta el viernes 125 muertes.

La letalidad del virus en España se sitúa esta semana en el 1,9 %, aunque esta cifra es mayor en algunas comunidades como Asturias (3,1 %) -el territorio con mayor media de edad del país, según el INE-, Castilla-La Mancha (2,9 %) o Castilla y León (2,6 %).

Otro dato importante que refleja el avance de la vacunación en España es que el pasado 12 de mayo fue el último día que se registró una cifra superior al centenar de muertes -108 en 24 horas-, cuando tan solo el 13,7 % de la población (6.502.978 personas) había recibido la pauta completa.

Desde entonces, las cifras de decesos diarios y de presión en las ucis se han reducido considerablemente gracias a la campaña de inmunización.

Los expertos epidemiólogos e inmunólogos insisten en que la vacuna es segura, ya que es la mejor manera de combatir el virus y reducir severamente el riesgo de acabar en las ucis.

En una entrevista con Efe, el presidente de la Sociedad Española de Inmunología, Marcos López Hoyos, se mostraba contundente: "La gente vacunada no está ingresando en los hospitales".

Y es que algunas comunidades autónomas han notificado esta semana un elevado número de pacientes que han ingresado en los hospitales y que habían rechazado recibir la vacuna.

Esta semana, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha querido ensalzar el efecto de la vacunación en esta quinta ola, ya que solo el 5,5 % de las personas infectadas durante las últimas cinco semanas habían recibido la pauta completa, mientras que algo más del 83 % de los contagios corresponden a no vacunados.

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, ha calculado este viernes que de unos 3.500 casos diarios de coronavirus en la región, el porcentaje de ingresos es del 4,5 % en planta y un 0,4 % en las ucis, y solo ha habido tres fallecidos de media al día en la última semana de esta quinta ola, unas cifras mucho menores que en las anteriores olas.

La incidencia del virus es mucho mayor entre los jóvenes de 12 a 29 años, con tasas de contagios que superan el millar de casos por cada 100.000 habitantes a 14 días.

Algo comprensible, ya que es la población que menos inyecciones ha recibido -en España la estrategia de vacunación contempla la inmunización de todos los mayores de 16 años- y que junto a la flexibilización de las restricciones en los diferentes territorios ha hecho aumentar la incidencia en los contagios de este grupo etario.

En España, ya son 4.280.429 personas las que han pasado la enfermedad desde el inicio de la pandemia y 81.221 han perdido la vida a causa del virus, a la vez que se ha inmunizado a 25.398.975 ciudadanos (el 53,5 por ciento de la población) con pauta completa, lo que ha reducido la mortalidad del coronavirus con respecto a las otras oleadas de contagios.