EFEBarcelona

Lotes de las vacunas contra la covid empiezan a caducar en Cataluña porque el ritmo de inoculación se ha ralentizado y la demanda es inferior a la que pronosticó el Departamento de Salud de la Generalitat, que este viernes ha comenzado a pinchar terceras dosis en las residencias.

La situación de la epidemia sigue mejorando en Cataluña, que ya ha bajado de los 500 contagios de covid diarios de media (490) y la incidencia acumulada de casos confirmados por PCR o test de antígenos a 14 días por cada 100.000 habitantes (IA14) está por debajo de la barrera de los 100 casos (98,8), una cifra que no se veía desde mediados de junio.

Según los datos actualizados este viernes por el Departamento de Salud, los ingresados por covid siguen decreciendo hasta los 629 (17 menos que ayer), de los que 216 están en la UCI (21 menos).

Pero, con un 70,9% de la población ya con pauta completa, la vacunación no levanta cabeza, con solo 16.700 dosis inoculadas este pasado jueves, cuando el mismo día de la semana anterior se pincharon 27.550 inyecciones.

Los grupos más retrasados son los de 20 a 29 años, con un 59,9% con pauta completa, y los de 12 a 15 años (52,7%), aunque en este caso fue el último en incorporarse a la campaña.

En este contexto, el Departamento de Salud ha admitido que hay dosis de vacuna que se descongelaron pensando que se pincharían y que han caducado por falta de brazos, aunque sin cifrar cuántas.

En concreto el problema está en las vacunas de Pfizer y Moderna (la mayoría de las recibidas), que una vez descongeladas pueden guardarse en nevera pero caducan a los treinta días.

Tras un agosto con un bajo nivel de administración de dosis, el Departamento de Salud confiaba que en septiembre, con la vuelta de las vacaciones y el regreso al trabajo, se animaría la campaña.

Salud incluso pronosticó que se podría recuperar el ritmo de 500.000 dosis semanales de antes de verano, pero las cifras se quedan lejos: 159.758 dosis inyectadas en la última semana.

En este contexto, Cataluña tiene en estos momentos entorno a un millón de dosis esperando en la nevera y esta semana ya no ha pedido más al Ministerio de Sanidad, porque le sobran.

La secretaria de Salud Pública de la Generalitat, Carmen Cabezas, ha detallado que las vacunas caducadas, que no ha concretado cuántas son, se mantendrán en las neveras de acuerdo con la Agencia Española del Medicamento y las compañías farmacéuticas, para ver qué uso se les puede dar en un futuro.

La secretaria de Salud Pública ha hecho estas declaraciones en la residencia Feixa Llaga de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), donde la señora Josefa Pérez, de 89 años, ha sumado esta mañana un nuevo récord: fue la primera catalana en recibir la primera y la segunda dosis de vacuna contra la covid y hoy le han pinchado ya la tercera.

Después del visto bueno de la Comisión de Salud Pública del Estado, la Generalitat ha activado el operativo para inyectar la dosis de refuerzo en las más de mil residencias de ancianos de Cataluña.

Además de en La Feixa Llarga, hoy también se ha iniciado la vacunación en la residencia Mil·lenari de Barcelona y en otras de las regiones sanitarias de Alt Pirineu-Aran y Metropolitana Norte, aunque el grueso de los centros repartidos por todo el territorio se abordarán a partir de la semana próxima.