EFEMelilla

Los 37 inmigrantes que desembarcaron ayer de madrugada en la Isla de Tierra, de soberanía española, han llegado ya a Melilla y han sido acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad autónoma.

Tres de ellos, una mujer embarazada y dos varones que se han declarado menores de edad, viajaron anoche a Melilla vía aérea, mientras que los otros 34 han sido trasladados hoy por la Guardia Civil desde aquel peñón de soberanía española en el norte de África.

El buque oceánico "Río Miño" de la Guardia Civil ha atracado en torno a las 15:15 horas en el Cargadero del Mineral de Melilla, donde han desembarcado los inmigrantes, la mayoría jóvenes, que han sido atendidos por patrullas de la Guardia Civil y la Policía Nacional que les estaban esperando en el muelle.

Los 34 subsaharianos han sido trasladados al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), escoltados por la Policía Nacional y la Guardia Civil, tal y como ha podido constatar Efe.

La activista Helena Maleno de la ONG Caminando Fronteras informó ayer a través de Twitter de que una patera con 40 inmigrantes había llegado a una isla de Alhucemas y que "militares españoles negocian su devolución con la Marina marroquí".

Los servicios de seguridad marroquíes detuvieron a catorce inmigrantes subsaharianos indocumentados cuando llegaban en una patera a la Isla de Tierra, mientras otras decenas de inmigrantes consiguieron llegar a este peñón español, según informó a Efe una fuente de seguridad marroquí, que pidió el anonimato.

Los subsaharianos indocumentados que fueron detenidos son de distintas nacionalidades y fueron trasladados a un cuartel de la Gendarmería en la ciudad de Imzuren, catorce kilómetros al sur de Alhucemas, donde se les iba a someter a un proceso de identificación.

El mes pasado 26 mujeres y cinco niños de corta edad, todos de origen subsahariano, llegaron a la Isla de Mar, un pequeño islote deshabitado del peñón de Alhucemas, que custodia un destacamento militar de la Comandancia General de Melilla.

La entrada irregular a través de islas y peñones de soberanía española en el norte de África empezó a ser utilizada en el 2012 como nueva vía de los inmigrantes para acceder a territorio de la Unión Europea.