EFELas Palmas de Gran Canaria

El dispositivo que trabaja en la extinción del incendio forestal que desde este sábado afecta a la cumbre de Gran Canaria, y que forman entre 500 y 600 personas entre medios aéreos y terrestres, intenta atacar por todos sus flancos a un fuego todavía activo, pero ya contenido.

Un millar de hectáreas afectadas de los municipios de Artenara, Tejeda y Gáldar y unas mil personas evacuadas son, por ahora, las consecuencias de un incendio que comenzó, al parecer, por los trabajos de soldadura que un hombre, que fue detenido ayer por la Guardia Civil, realizaba en la zona de Juncalillo (Artenara).

Aunque el fuego inicialmente parecía controlado en un 85 por ciento de su perímetro, durante la noche de ayer y la madrugada de hoy se fue extendiendo, lo que ha provocado la evacuación de una veintena de núcleos poblacionales.

El Gobierno de Canarias se hizo cargo durante la madrugada de la dirección de las labores de extinción en la que durante el día de hoy han participado diez medios aéreos procedentes de todas las administraciones, brigadas forestales, personal de Medio Ambiente, Policía Local, bomberos del Consorcio de Gran Canaria y efectivos de la Unidad Militar de Emergencia, tanto de sus base en Canarias como procedente de Andalucía.

Asimismo está previsto que llegue a la isla un hidroavión desde Málaga para que se una a los medios aéreos ya disponible.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha manifestado que el incendio está contenido en su perímetro de 23 kilómetros, pero ha advertido de que las próximas horas son cruciales ya que, a pesar de una bajada de temperaturas, se espera un aumento del viento, lo que podría dificultar aún más las labores de extinción.

El presidente canario ha pedido cautela porque, a pesar de que los técnicos son optimistas con la evolución del fuego, cualquier cambio meteorológico pueda afectar a su control y extinción.

"El fuego está contenido, pero no extinguido y podría evolucionar", ha adelantado, por lo que han sido activados "todos los mecanismos para atender cualquiera de las situaciones posibles".

Los evacuados de sus viviendas también han expresado su preocupación por sus casas y propiedades y solo quieren regresar a ellas lo antes posible.

Norberto afirmó a los medios de comunicación que tuvo que salir deprisa de su casa porque el fuego bajaba por la ladera de forma rápida mientras que Jesús si tuvo tiempo de desalojar con tranquilidad su vivienda y llevarse por delante a sus cabras.

No obstante este último alertaba de que no se puede vivir con tanto miedo en referencia a que esta zona ha sufrido incendios importantes en los últimos años.

Además apelaba a que las administraciones públicas contraten a desempleados para limpiar el monte del pastizal seco que sirve de combustible al fuego.

Aunque las viviendas de estos dos evacuados no se han visto afectadas por las llamas, el presidente canario sí ha reconocido que otros viviendas si lo han sido, aunque ha apuntado que la evaluación de los daños se hará una vez que esté sofocado el incendio.

Lo que sí no se ha visto afectado por ahora es Risco Caído y Montaña Sagrada, recientemente reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.