EFEParís

El número de contagios por coronavirus en Francia notificados este sábado por las autoridades disminuyó algo respecto a los de la víspera, aunque siguió claramente por encima del umbral de los 20.000, y también descendió el de fallecidos.

En su portal de internet, la agencia de salud pública indicó que en las últimas 24 horas hubo 23.996 nuevos casos, frente a los 25.207 del viernes y a los 25.403 del jueves.

El miércoles se había registrado un pico de 31.519, la mayor cifra desde noviembre. En total, desde que empezó la epidemia se han constatado oficialmente 3.736.016 contagios en Francia.

La agencia de salud pública informó de la muerte de 186 personas en los hospitales en la última jornada por covid, lo que significa menos que los 286 del viernes y que los 261 del jueves.

La cifra acumulada es de 86.332. Hay que tener en cuenta que en Francia los datos de fallecimientos en las residencias solo se actualizan dos días a la semana, los martes y los viernes.

En los hospitales, el número de internados por la pandemia cayó este sábado hasta 24.989, frente a los 25.130 de la víspera, cuando ya habían bajado ligeramente.

Sin embargo, en las unidades de cuidados intensivos aumentaron un día más los enfermos tratados por covid: 3.453 tras los 3.445 del viernes.

El primer ministro, Jean Castex, pidió este sábado a los prefectos (delegados del Gobierno) de la veintena de departamentos que están en "vigilancia reforzada" por su elevada tasa de incidencia, que refuercen los controles para que se cumplan estrictamente las restricciones con las que se pretende contener la expansión de la epidemia.

En esos 20 departamentos en los que vive en torno al 40 % de la población francesa, y entre los que están los de la región de París, pero también los de otras grandes ciudades como Marsella, Niza, Lille o Tolón, el Ejecutivo aplicará un confinamiento domiciliario los fines de semana si continúan incrementándose los contagios.