EFEAnkara

El envío de dos hidroaviones españoles a Turquía para combatir los graves incendios que arrasan desde hace seis días la costa meridional y occidental del país ha relanzado el debate político sobre la escasa preparación de Ankara para situaciones de emergencia y la ausencia de medios propios.

Todos los aviones apagafuegos que utiliza Turquía contra el centenar largo de incendios declarados en los últimos seis días -siete de ellos todavía activos- y que han causado ochos muertos y miles de evacuados son de propiedad extranjera.

"Rusia envió cinco aviones, Ucrania tres, Azerbaiyán uno, Irán uno, España dos y Croacia uno", enumeró el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, hoy en un encuentro con la prensa, agradeciendo a todos los países la ayuda ofrecida.

Pero esta dependencia del extranjero sorprende a muchos en un país orgulloso de tener una importante industria militar y aeronáutica y que exporta incluso aeronaves no tripuladas.

De hecho, Turquía posee desde 2009 nueve hidroaviones casi idénticos a los dos Canadair CL-415 enviados por España, pero incapaces de volar por falta de mantenimiento, han recordado en conversación con Efe pilotos y políticos opositores.

AVIONES OXIDADOS

Los aviones, del tipo CL-215, pertenecen al Instituto turco de Aviación (THK), un organismo fundado en 1925, y hasta 2018 participaban de forma rutinaria en labores de extinción, pero desde entonces se oxidan en los hangares.

En 2019, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, nombró un gestor externo para el THK, dominado por figuras de la oposición socialdemócrata, y numerosos pilotos fueron despedidos.

El gestor, Cenap Asçi, ha explicado al diario "Sabah" que el mantenimiento de los aparatos fue realizado hasta 2018 por mecánicos del fabricante canadiense, pero que las reparaciones necesarias exigirían ahora una inversión de cuatro millones de dólares.

Una suma nada onerosa, opina en conversación telefónica con Efe el diputado socialdemócrata Veli Agbaba: "Dicen que no pueden pagar cuatro millones de dólares, pero sí pagan 203 millones de liras (24 millones de dólares) para alquilar tres aviones (rusos) durante 150 días".

¿LISTO PARA VOLAR?

Más lejos va el economista Candan Karlitekin, antiguo directivo de la compañía de bandera turca Turkish Airlines, al asegurar en Twitter que "comprar y mantener cinco flotas de 7 aviones apagafuegos cada una no costaría más que un solo Airbus VIP", en alusión a la flota presidencial turca que entre sus 13 aparatos tiene varios modelos de este tipo.

Un antiguo piloto militar bien relacionado con el THK aseguró a Efe, bajo condición de anonimato, de que Turquía podría poner a punto algunos de los aviones apagafuegos en pocos días, sin necesidad de expertos extranjeros.

"Los CL-215 no han recibido mantenimiento desde hace dos años y se están oxidando, pero si se reparan, todos podrían volar por mucho menos de cuatro millones de dólares. Las Fuerzas Aéreas turcas tienen talleres para esto y a menudo renovamos incluso aviones de guerra", afirmó este aviador.

"Dos de estos aviones podrían volar en cinco días, si se dan las instrucciones", dijo también Bayram Duman, ex alto cargo de Turkish Airlines, al diario digital "Gazeteduvar".

"La diferencia entre nuestros aviones CL-215 y los CL-415 que ha enviado España es de cinco cubos de agua. Tienen un motor menos fuerte, pero las prestaciones son casi las mismas", señaló Duman, subrayando que seis de los nueve aparatos podrían estar listos para misiones de extinción en menos de un mes.

La repentina oleada de incendios, con más de 150 focos contabilizados desde el miércoles pasado en varias provincias de la costa mediterránea y del mar Egeo, ha causado consternación nacional en Turquía y ha disparado incluso especulaciones sobre un posible sabotaje o actos terroristas de la guerrilla kurda.

PILOTOS ESPAÑOLES EN MARMARIS

Ocho personas, dos de ellas bomberos, han muerto hasta ahora en los incendios, casi todas en el virulento foco de Manavgat, en la provincia meridional de Antalya.

Un joven falleció al realizar labores de voluntariado con los bomberos cerca de Marmaris, en la costa egea, una zona turística donde las llamas han obligado a evacuar aldeas, urbanizaciones y hoteles, en algunos casos por mar.

Es en esta región donde operan los dos aviones españoles, que llegaron este martes por la mañana al aeropuerto de Dalaman y apenas una hora después partieron en su primera misión hacia el incendio de Köycegiz, según explicó a Efe el teniente coronel Vicente Franco.

El equipo completo, trasladado con un avión transporte Casa-295 que aterrizó ya ayer, se compone de 22 personas y se quedará "el tiempo que sea útil", dijo el militar.

El envío de la misión se ha coordinado de forma directa entre el Gobierno español y el turco, en el marco del mecanismo de Defensa Civil de la Unión Europea.

Dogan Tiliç