EFELisboa

El ministro de Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, y su homólogo de Alemania, Heiko Maas, rindieron hoy homenaje a los 29 turistas alemanes que murieron este miércoles en un accidente de autobús en Madeira, a los que recordaron con una ofrenda floral y un minuto de silencio.

Santos Silva, que llegó a primera hora de la tarde a la isla lusa, recibió a Maas en el aeropuerto Cristiano Ronaldo en Funchal, capital de Madeira, donde estuvieron reunidos alrededor de veinte minutos, para después acudir juntos al punto exacto del siniestro.

Allí, en la curva en la que se salió este miércoles el autobús por motivos aún desconocidos, dejaron una corona de flores blancas y guardaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas mortales, todas alemanas, que murieron a apenas 300 metros del hotel en el que estaban alojados y del que habían salido para ir a cenar.

A Maas leha acompañado un equipo de médicos, psicólogos y funcionarios "para hablar personalmente con los afectados y expresar nuestro agradecimiento a nuestros amigos portugueses por su ayuda", anunció hoy en un comunicado.

Ambos ministros se dirigieron después al Hospital de Funchal para visitar a los heridos que permanecen ingresados, todos ellos fuera ya de peligro.

Según el último parte médico, cuatro personas estaban siendo asistidas en cuidados intensivos, otra permanecía en cuidados intermedios quirúrgicos y ocho en traumatología, mientras que nueve ya recibieron el alta y el resto está en observación.

La intención es que ahora las autoridades se concentren en la identificación y repatriación de los fallecidos, una tarea para la que contarán con ayuda de equipos venidos de Alemania, indicó Santos Silva.

"Al nivel técnico y diplomático trabajaremos en conjunto", aseguró.

También se avanza en la investigación para esclarecer las causas del accidente.

El conductor, experimentado, resultó herido y las pruebas realizadas tras el siniestro han revelado que no hay presencia de alcohol en sangre, según avanzan medios locales, por lo que cobra fuerza la teoría del fallo mecánico en el vehículo, de seis años y que según su propietario había pasado todas las revisiones.

"Creo que los frenos no funcionaron. No consigo imaginar otra razón", ha declarado a medios locales uno de los turistas que iban en el autobús, y salió con una costilla rota.

Según su relato, poco después de partir del hotel el vehículo "comenzó a andar cada vez más deprisa".

"Golpeó contra el muro, pensamos inmediatamente que estaba descontrolado. Iba cada vez más rápido y después saltó", sostuvo.

Debido al característico desnivel de la zona, al salir de la curva el autobús aterrizo sobre una ladera y parte del tejado de una casa en ese momento abandonada; vecinos de viviendas cercanas corroboran que golpeó contra los muros, algo que interpretan como un intento de frenar por parte del conductor.

"El señor (el conductor) incluso intentó ir trabando el autobús en las paredes, pero llegó aquí, tomo impulso y saltó de la carretera", ha relatado una de las testigos del accidente.

La mayoría de las víctimas mortales, 28, fallecieron en el lugar del siniestro, mientras que la última, una mujer, murió cuando estaba internada en los cuidados intensivos del Hospital de Funchal, poco después de llegar al centro.

Se espera que este viernes llegue a Madeira el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, para rendir también honores a las víctimas.