EFEBilbao

Varios centenares de personas se han sumado en Bilbao a la manifestación convocada por el Movimiento de Pensionistas de Bizkaia, donde han sostenido que en la situación actual del coronavirus ponen "en primer lugar la sanidad", pero han reclamado que "no se olvide ni se dilate" una respuesta a sus demandas.

Los manifestantes han partido al mediodía desde la plaza Moyúa con mascarillas y guardando la distancia de seguridad, divididos en varios grupos con sus pancartas, para terminar en el Ayuntamiento.

Jon Fano, uno de los portavoces habituales de este movimiento, ha destacado la respuesta obtenida este lunes al acudir varios cientos de personas, y ha adelantado que a partir del lunes 7 de septiembre reiniciarán sus habituales concentraciones en las tres capitales vascas.

La marcha de esta mañana se ha centrado en denunciar la situación "dramática" de las residencias de mayores, cuando ha vuelto a haber fallecidos entre los usuarios de estos centros.

Fano ha recordado que hace meses que emplazaron al Gobierno Vasco y las Diputaciones a hablar sobre la situación de las residencias, pero hasta ahora solo han recibido una contestación de que en Bizkaia van a hacer un informe en un plazo de tres semanas.

Ha defendido que la crisis sanitaria provocada por la propagación del coronavirus "no puede ser la excusa" para que "se olviden" sus exigencias en defensa del sistema público de pensiones.

"Que no quede duda de que ponemos en primer lugar la sanidad, pero que no se olvide ni se dilate una respuesta a las demandas", ha señalado.

Así, han reiterado sus demandas de pensiones públicas dignas de 1.080 euros, la derogación de las reformas de pensiones y laboral y el establecimiento de medidas que garanticen incrementos en función como mínimo del incremento del coste de la vida y la elevación de la cuantía de las pensiones mínimas.

Mas de la mitad de las pensiones están por debajo de los 1.080 euros imprescindibles para acceder a unas condiciones de vida dignas, especialmente "las mujeres viudas", ha alertado Fano, lo que incrementa la brecha de género y la pobreza.