EFEBilbao

Los equipos de rescate, provistos de buzos desechables y máscaras para protegerse de la contaminación, y con la ayuda de perros y dos grandes palas excavadoras, trabajan este miércoles en diversas zonas del vertedero derrumbado en Zaldibar (Bizkaia) en la búsqueda de los cuerpos de los dos trabajadores sepultados por el desprendimiento registrado el pasado 6 de febrero.

Una vez extinguido ayer el incendio en el vertedero, los trabajos se centran ya en la búsqueda de los dos desaparecidos, mientras el Gobierno Vasco construye en terrenos próximos una celda con capacidad para unas 100.000 toneladas que albergará los residuos, catalogados como peligrosos por contener placas de fibrocemento con amianto.

El Gobierno Vasco ha contactado con varias comunidades autónomas para analizar la posibilidad de trasladar a esas regiones residuos no peligrosos que hasta ahora las empresas enviaban a Zaldibar, dado el "déficit" de capacidad de los vertederos de Euskadi, según ha anunciado la viceconsejera de Medio Ambiente, Elena Moreno, después de reunirse en Vitoria con representantes de vertederos de gestión pública y privada en el País Vasco y de las empresas que depositaban residuos en Zaldibar.

Poco antes del derrumbe, varios testigos situaron a Joaquín Beltrán y Alberto Sololuce, los trabajadores desaparecidos, en los alrededores de una caseta en la parte alta del vertedero, pero desde allí se pudieron desplazar hasta 30 o 70 metros por los movimientos de tierras registrados, según ha informado este miércoles la mesa técnica que coordina la crisis.

El problema radica en que no se puede acceder a la parte alta por la inestabilidad del terreno, por lo que se está trabajando desde los laterales para llegar a la zona de búsqueda y se ha fijado un área "donde es casi seguro" que se encuentre uno de los desaparecidos y, "con grandes posibilidades", el segundo operario.

"Aún existe ese riesgo" de un nuevo derrumbe, ha explicado el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, por lo que la búsqueda se debe desarrollar midiendo en todo momento la evolución del terreno y calibrando el riesgo para los operarios en el terreno y también para las personas que circulan por la autopista y los vecinos de la zona.

Ha puntualizado que a la inestabilidad del terreno se suma la dificultad para entrar en la zona de búsqueda de los desaparecidos, ya que primero hay que retirar residuos y depositarlos en otro lugar. Por ello, se ha comenzado a construir en las proximidades una celda con las máximas garantías de seguridad ya que albergará unas 100.000 toneladas de tierras con la consideración de residuos peligrosos por contener placas de fibrocemento con amianto.

Ese material obliga el equipo de rescatadores, bomberos, ertzainas y personal de emergencia que trabajan sobre el terreno a cumplir los requisitos en materia de seguridad y salud, por lo que deben emplear buzos desechables y máscaras.

Ayer ya se retiraron 44 camiones con alrededor de 25 toneladas cada uno de ellos, que suponen un total de más de 1.000 toneladas.

Cuando esa primera celda se llene, en unas tres o cuatro semanas, está previsto que se construya un segundo depósito también en las proximidades del vertedero para evitar "un trasiego de residuos a otros sitios" y tratar de que tenga "la menor afección a los ciudadanos", ha indicado la viceconsejera de Medio Ambiente.

Mañana llegarán los resultados de las mediciones sobre la calidad del aire de los municipios de la comarca y que, según prevé el Ejecutivo, habrán mejorado tras la extinción del incendio. Por ello, el departamento de Salud prevé que podrían levantarse las recomendaciones a los vecinos de cerrar las ventanas y evitar hacer deporte al aire libre para evitar la exposición a dioximas y furanos.

Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, ha valorado la actuación de los técnicos de inspección de su departamento, que, según ha dicho, aplicaron "con todo rigor" la ley.

Su departamento inspecciona los vertederos desde el punto de vista medioambietal y en cuanto al tratamiento y depósitos de los residuos, "pero la seguridad y estabilidad del vertedero es responsabilidad exclusiva de la empresa" propietaria, en este caso Verter Recycling 2002, ha insistido.

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha acudido esta mañana a la localidad vizcaína y ha realizado un recorrido por las proximidades del vertedero para observar cómo se están efectuando las labores de búsqueda de los desaparecidos y de estabilización de la ladera.