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La Comunidad de Madrid cerrará a partir de este sábado y hasta el 26 de marzo todos los establecimientos y comercios excepto los de alimentación y "primera necesidad", entre los que están incluidas las farmacias, pero también las gasolineras, estancos y quioscos, que podrán permanecer abiertos.

Podrán seguir abiertas, por lo tanto, las fruterías, carnicerías, pescaderías, panaderías y supermercados.

También los bancos, las tiendas de informática, de audiovisuales, las papelerías, los comercios de productos de higiene, las tiendas de animales de compañía o los comercios por correspondencia o internet, entre otros.

En el caso de las grandes superficies solo podrán abrir la zona habilitada con este tipo de servicios.

Tendrán que cerrar todos los restaurantes, bares y cafeterías, excepto los ubicados en establecimientos hoteleros "o en el interior de las instalaciones destinadas a la prestación de servicios públicos".

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha permitido que todos los restaurantes, bares y cafeterías puedan mantener el reparto a domicilio o la recogida en local para el consumo de los productos en casa.

La Comunidad de Madrid ha tomado esta decisión en un Consejo de Gobierno extraordinario celebrado este viernes con el fin de evitar la propagación del coronavirus en la región, donde la cifra de fallecidos ha aumentado de 64 a 86 en las últimas horas, mientras que los contagios ascienden a 2.659, más de la mitad de los que hay en España (4.000).

El Gobierno de Pedro Sánchez decretará este sábado el estado de alarma en toda España durante quince días para contener la pandemia del coronavirus.

Aún se desconoce si ordenará el cierre de la Comunidad de Madrid para evitar la propagación del coronavirus, un asunto que no es competencia del Ejecutivo madrileño, según ha indicado la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en una rueda de prensa celebrada junto al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.

Sobre por qué la Comunidad de Madrid no decreta el aislamiento de determinadas zonas, ha respondido que lo que han hecho ha sido crear "un área única sanitaria" al unir los 34 hospitales públicos madrileños y los 68 privados bajo el mando de la Consejería de Sanidad.

Por otro lado, el Ejecutivo regional ha decretado la suspensión durante los próximos 15 días de las actividades que realizan los centros de atención de día a personas mayores y a personas con discapacidad ubicados en la región.

La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital han activado este viernes el nivel 2 del Plan Territorial de Protección Civil, una fórmula con la que un Comité Técnico unifica la gestión de todos los servicios de emergencia y de protección civil en la región, desde el Summa a la Policía Nacional, la Guardia Civil o la Cruz Roja.

Por ahora, ningún miembro del Ejecutivo regional ha dado positivo en la prueba de coronavirus más allá de la consejera de Medio Ambiente, Paloma Martín.

Para asegurar el “desabastecimiento temporal” que se puedan producir por la crisis del coronavirus, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que flexibilizará los horarios y tonelaje de las cargas y descargas de mercancías.

Otras de las medidas que ha decretado el equipo de Gobierno de Martínez-Almeida, en materia de movilidad, ha sido la suspensión del funcionamiento del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en los alrededores de los centros hospitalarios para facilitar la llegada de personal sanitario y pacientes que requieran de especial atención.

El Ayuntamiento de Madrid, además, ha ampliado hasta el 31 de mayo la campaña del frío para personas sin hogar.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha acordado suspender todas las actuaciones judiciales programadas en la Comunidad de Madrid, donde se garantizarán los servicios esenciales y de guardia. No habrá desahucios ni bodas civiles, salvo si uno de los cónyuges está en peligro de muerte.

La capital ha vuelto a vivir una jornada atípica, en la que el tabaco se ha posicionado como el nuevo papel higiénico, provocando largas colas en los estancos.

La solidaridad de los madrileños se ha vuelto a demostrar con largas colas para donar sangre tras el llamamiento de la Consejería de Sanidad de la falta de reservas.