EFECórdoba

Si Juan Bosco revolucionó la pedagogía del siglo XIX con su "sistema preventivo", desde hace 4 años en el colegio de los Salesianos de Córdoba un maestro ha convertido a sus alumnos en "protagonistas de su propio aprendizaje", se ha bajado de la tarima y son los escolares quienes imparten sus propias clases.

Con herramientas digitales, creatividad, ayuda en casa y motivación, los alumnos de entre 11 y 12 años de sexto de Primaria de este centro cordobés son capaces de crear desde una agencia de viajes hasta un museo de Prehistoria y enseñar a sus propios compañeros.

Jacinto Molero, un maestro del colegio San Francisco de Sales de Córdoba, ha implementado de manera piloto "Marea Inclusiva", una metodología en el aula que consiste en bajarse de la tarima, abandonar las clases magistrales, para dar la posibilidad a los alumnos de "ser protagonistas de su propio aprendizaje" en un "aula invertida".

Es decir, que los contenidos básicos de Matemáticas, Lengua y Conocimiento del Medio no se dan con cuadernos de ejercicios y exámenes escritos, sino que, por ejemplo, los alumnos crean una agencia de viajes: elaboran trípticos, hacen presentaciones digitales de diferentes destinos, cuestionarios de satisfacción mediante aplicaciones web y campañas solidarias.

Todo ello lo trabajan en casa, con ayuda de sus padres, y en el aula, con el apoyo y guía de su maestro, convertido en "guía".

"Con Marea Inclusiva, el rendimiento escolar es de un 99 por ciento; de los 54 alumnos que han estado en las dos promociones de este método, solo un alumno no ha conseguido superar el curso", explica Molero, y añade que todos los alumnos han mejorado en aspectos clave como el vocabulario, la ortografía, el razonamiento lógico, la expresión así como en cuanto a creatividad, autonomía personal y responsabilidad.

El examen concebido como una prueba escrita desaparece porque se utilizan distintas formas de evaluar el aprendizaje. "La evaluación es formativa y lo importante no es el producto final, sino todo el proceso, se trabaja la coevaluacion, donde tanto niño como maestro hablan de su propio desarrollo; la evaluación entre iguales y la autoevaluación, donde se tiene en cuenta la opinión crítica del niño", explica el maestro.

El objetivo de esta metodología es lograr una "Escuela Abierta" en la que "todos aprendamos" mediante una red en la que participan alumnos, docentes y padres y en la que "la diferencia sea un valor que enriquezca a los demás", ha insistido el docente.

Esta forma de trabajo, basada en el paradigma de Escuela Inclusiva seguido por pedagogos como Joan Muntaner, se visibiliza con blogs donde los alumnos elaboran contenidos multimedia sobre la temática que han aprendido, todos ellos enmarcados en otro espacio que ha sido incluido entre las páginas del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (Intef) dependiente del Ministerio de Educación.

Además, en la presentación de Marea Inclusiva en distintos colectivos, como a los alumnos de Magisterio de la Universidad de Córdoba, (UCO), el vicedecano de Practicum y Empleabilidad, Rafael Bracho, ha valorado el método porque, a su juicio, "las clases magistrales no tienen razón de ser" ante "el cambio frenético de la sociedad".

"La escuela tiene que adaptarse a los cambios y este tipo de experiencias innovadoras donde se introducen las nuevas tecnologías y el trabajo colaborativo son fundamentales" ha indicado Bracho, pues considera que "se trata de formar a futuros ciudadanos que sean capaces de ser protagonistas de su propio aprendizaje".

Alicia Picchi, madre de uno de los alumnos de Jacinto Molero, reconoce que se sorprendió cuando su hijo, algo aburrido de coger el libro, le empezó a hablar de "Marea Inclusiva" y de que "no iba a estudiar, sino a aprender".

Ante este cambio, esta madre decidió involucrarse en la nueva forma de estudiar de su hijo porque ve en su hijo "un avance impresionante" y valora la iniciativa que el niño busque información por sí mismo, aprenda con tutoriales, maneje herramientas y plataformas educativas, "está aprendiendo a aprender", concluye.

Por Estrella Serna