EFEMadrid

En su primera novela, "Malaherba", el periodista Manuel Jabois quiere lanzar un mensaje de "normalidad y naturalidad", y lo hace con una historia llena de miedos y mentiras protagonizada por dos niños que viven una oculta relación de amor en esa Galicia que tan bien conoce el autor.

"A los niños no se les puede proteger del placer y el sexo", sostiene a Efe Jabois (Sanxenxo, Pontevedra, 1978) en una entrevista en la que se siente raro, desubicado, porque normalmente él es el que ocupa el sillón del entrevistador, y no el de entrevistado, reconoce este gallego lleno de "miedos e inseguridades".

Dos sensaciones que le sirven de parapeto para no caer en la parálisis y entrar de lleno en la literatura, un "jardín" en el que se ha metido sin que nadie le haya llamado: "disfruto de escribir haciendo cosas inesperadas (...) soy periodista, trabajo mucho por suerte, pero si hago esto es porque tengo que hacer algo que me entusiasme. Si no tiras el dado no tienes emoción".

Por eso no ha dudado al reflejar en "Malaherba" algo que parece preocuparle, el hecho de dejar a los niños "fuera" de la realidad del mundo: "Los niños tienen que ver un beso de una pareja homosexual como algo normal. Quiero lanzar un mensaje de naturalidad y normalidad. No hay que hacer creer a los niños que algo no existe porque no tienen edad para entenderlo".

Y con los "arrestos" que da, según sus palabras, el ser curioso, se ha metido de lleno en una historia de iniciación hacia lo más íntimo, el primer beso y las primeras masturbaciones, experiencias que viven en el caso de "Malaherba" dos niños de 10 años, Mr Tamburino y Elvis, y que desencadenan en una historia de familias desestructuradas pero llenas de amor y de amistades sin guión y llenas de inocencia.

Cogiendo un poco de su vida, de esos recuerdos que mantiene intactos gracias a la memoria sensorial, y tirando de imaginación, Jabois nos lleva de la mano por la Galicia de los años 90 para acompañar a estos dos niños cuyas primeras experiencias pretenden frenar ante la incomprensión, o la sensación de saber que lo que hacen no será entendido por unos padres a los que temen.

Personajes que pone a actuar con esa espontaneidad con la que se "calla a los demás", porque si no sabes lo que piensa la sociedad sobre lo que acabas de hacer te comportas con una naturalidad que "derrumba al exterior".

"Hay una atmósfera temprana de nuestra vida, una resaca de una generación ante el descubrimiento y consumo masivo de la vida. Y pongo el foco en ese drama", expresa el periodista sobre esos puntos en los que pone el acento, como el hecho también de esa "violencia soterrada" que existía con algunas niñas que se resistían al acoso y pasaban directamente a ser calificadas, aunque resulte anacrónico, de "estrechas".

Así, el gallego tira de esa "consciencia feminista" de la que es abanderado y refleja en "la Rebe y Claudia", las hermanas de Tamburino y Elvis que, según explica, son el reflejo de esas niñas que "también decían que no" ante la conducta de algunos niños.

Algo que recuerda de su infancia porque si bien no retiene lo que hizo la semana pasada, Jabois sí que lleva tatuado en su mente lo que hizo cuando calzaba unos "tenis" de la talla 28.

Pilar Martín