EFEParís

Las fuerzas del orden francesas han impuesto más de 225.000 sanciones por incumplimientos del confinamiento obligatorio, en vigor desde el pasado día 17 para intentar contener la propagación del coronavirus, indicó este jueves el ministro de Interior, Christophe Castaner.

En ese tiempo se han realizado unos 3,7 millones de controles por todo el país, explicó Castaner en el canal de televisión "France 2".

Las multas por no respetar las reglas del confinamiento son inicialmente de 135 euros, aunque pueden pasar a 1.500 euros en caso de reincidencia en 15 días. Si se infringen las reglas más de tres veces en un periodo de 30 días, la sanción puede llegar a seis meses de prisión y 3.750 euros de multa.

Un total de 100.000 policías y gendarmes se encargan de hacerlas cumplir. Aunque este jueves todos los sindicatos policiales amenazaron con dejar de efectuar controles si el Gobierno no pone a disposición de los agentes medios de protección frente al COVID-19, y muy particularmente mascarillas.

De acuerdo con las cifras comunicadas este jueves por el director general de Sanidad, en Francia han muerto 1.696 personas con la COVID-19, de las cuales 365 en el último día, lo que significa una aceleración respecto a los 231 en las 24 horas precedentes.

Esas estadísticas se refieren a los fallecimientos en los hospitales, pero no a los que se producen en las residencias de ancianos o en las viviendas particulares, que por ahora no se han hecho públicos.